Ave Lamia Revista Cultural Ciudad de México Año I Número I Noviembre de 2012
 

 

II. ¡Listos!
Adán Echeverría

Nos dicen: Sed alegres.
Rafael Alberti


ESTA NOCHE ME DESPERTÓ EL SUEÑO CON LA BRUJAS
Tú abrazada a mi me acariciaste el rostro
Sudaba
La noche era todavía espesa
Tus ojos cerrados La ropa transparente.
Tus senos cuajándose en mis labios
Aún con las costras de semen en los muslos
me levanté por agua
El niño dormía en su hamaca
El calor soplaba sobre los cuerpos y las cosas sudaban con nosotros
El niño tenía tos y la ventana estaba quieta

Era este un sueño en el que íbamos escalando
por los corredores del mercado
Tenías la capa roja
El pelo corto y andabas descalza
Era tu piel de un gris tan luminoso
Subíamos de la mano mordisqueando las manzanas
Llegamos a la cima
La luna era un espejo de gusto terrible que se untaba en las pieles
Detrás de las nubes iban cruzando las brujas
Girando girando con el viento
Una risa horrible se descolgó del cielo
Tu rostro fue incendiándose
y el niño tosía en su hamaca


HACE DOS AÑOS ÉRAMOS ETERNOS
Hace tres nos mirábamos y éramos eternos
Casi dioses
Héroes equilibrados en la batalla de otros cuerpos
Vamos a recordarnos así
Hagamos lo posible por malolernos la distancia
Porque nada prueba que el tiempo haya pasado por nosotros
Ni estas canas
Ni el niño ya en la calle paseando sus días de oso petulante
Ni el niño corriendo las avenidas de su nombre
Éramos así
Como niños pervirtiéndonos el equilibrio
Éramos así
Un juego de barajas para cada tarde
Un sol secando calaveras en el prado
Un manojo de caricias
Niños sin voluntad creciendo niños


LA MAESTRA HA DICHO:
Respetemos los espacios del otro
y el otro que es él en sí mismo estaba quietecito mirando la pared
¿los hemos respetado?
No podemos ni con el respeto hacia nuestros propios sueños:
La noche no cedía
y dentro de mi sus pataditas de gusarapo
La maestra dijo:
Sin correr hasta los raspones
Pero bueno mi padre era bueno
Era bueno mi padre y su silencio
Era bueno mi padre en su abandono
Abrazo a mi crío y me voy volando sobre los techos
Esta es la vida
Este el abandono
Esta es la noche calurosa cuando te concebimos
Este es mi padre hijo: el abuelo
Tu abuelo era bueno
Bueno para sus días de abandono
La maestra ha dicho:
Tienen que venir tus padres a firmarte el permiso
Pero los sueños han caído


SI NO QUEDA RASTRO
habremos de perder la noche entre los dientes
si no queda rastro
habremos de nadar toda la noche entre los trenes
la madrugada siempre tiene que ser agitada
hay unos monstruos
y los pulmones no pueden con esta humedad
en este rastro constante nos quedamos pálidos
mirando la muerte colgarse entre los hilos de la hamaca
habrá que verlo
habrá que medirse una y otra vez con esta cinta metálica
porque no tendremos solución después de haber cenado
tan solo media caña
media docena de besos en menta
se tienden sobre tu rostro

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