Ave Lamia Revista Cultural Ciudad de México Año I Número 4 Febrero de 2013
 

 

Y SI LA SOLEDAD FUERA ESE DISPARO EN LA NUCA
Adán Echeverría

o ese adormecerse sobre las rieles del Metro
¿acaso pueda yo sentirme de otra manera?

¿como una linda mujercita en una búsqueda palmar
o ese tigre del cerebro que se acuesta se acuesta se acuesta
junto a la leña?

no hay motivo quizá
pero este día me tiene al borde de la furia
y la manzana negra se me esconde en el corazón
¿y qué es el corazón sino un vendaval de ardillas que rascan y rascan en el pecho?

el costillar es tuyo mí querida diabla
pero sabes a ciencia cierta que no puedo quedarme despierto de madrugada
sabes con certeza
que no es en el huracán donde dejamos abandonadas piernas
no
es en el eclipse
ahí donde cada sombra era tan sólo la mitad de la esperanza
cada esquina era un deambular de ciegos
y sus manzanas para siempre sus manzanas
era eso
un témpano de silicio o el rugir de moscas encima del frigorífico
espacio de polvo que se quedó a rumiar el abandono
esa es la soledad
un cubo imaginario por dónde repelernos
magneto con magneto
imanes somos y en imanes nos hemos convertido de tanto frotarnos el vientre

Es la soledad diabla querida
esa almohada que dicen los románticos
la furia que dictan los sonámbulos
y los hiperactivos
la soledad del hipocampo
¿o la balanza te ha dejado su miopía enreversada?
quizá ha sido todo
o quizá este sueño mío de quererte desbordada ya
lejana y sudorosa palpitante
como las campanas en medio de la calle
en otra ciudad y otro clima y el rostro lleno de escarcha
porque la noche es un recuerdo rojo
y el sentimiento una mordaza

Así llegamos al final
rojos y encimados en la maraña de cuerpos que deambulan

aecheverria@avelamia.com

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