Ave Lamia Revista Cultural Ciudad de México Año I Número VI Abril de 2013
 

 

Itinerario para cuando te vas
Mario Bravo

Quizás deba quitar el polvo de la foto gris del "Che"; quizás deba remendar este corazón, tan maltrecho por el huracán que llevaba tu nombre y apellido; quizás es momento de contar las bajas civiles, los daños y los edificios en ruinas que ha dejado esta guerra sin sentido. Ha de ser tiempo en que limpie las ventanas y aniquile recuerdos, quemando los restos de esas tus caricias que hoy saben amargas, que hoy saben a guerra fría.

Quizás sea momento de tender la cama y no ver tus huellas; dejar de vagar por tu calle; revisar el contestador sin esperar encontrarme un mensaje a tu nombre; es momento de todo esto, incluso de incendiar aquel café, en donde por vez primera te invité a saltar al precipicio, juntos, de la mano, con miedo y deseo.

Llorar por los rincones fantasmales de nuestros recuerdos; esconderte la mirada si te encuentro en los pasillos de mis sueños; maldecir que tus muertos sean más importantes que quien esto escribe; temblar porque no lees lo que escribo, temblar porque sí lees lo que él te escribió. Quizás sea momento de ordenar la casa, pasar el estropajo y el jabón por encima de los trastes sucios que llenan el fregadero o cambiar las fundas de las almohadas que alojan algún cabello tuyo.

Tras seguir esta lista de actividades al pie de la letra, entonces, ya con calma, podré odiarte eternamente, amor.

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