Ave Lamia Revista Cultural Ciudad de México Año I Número VII Mayo de 2013


¿Qué has hecho de mis días…?
Mario Bravo

Días de procesiones al Monte Calvario del olvido; de brisa fresca y perfume tuyo colándose por una ventana abierta. Días de sitiar la plaza de tu mejilla derecha; de fiestas solares en tus ojos; de miradas como abecedarios. Días de café y migajas en la cornisa de tus labios; de abrazos que detienen a los relojes del mundo; de servilletas con un verso escrito y bocas hambrientas del pan que son tus labios.

Días de lunas tímidas; de antesala y purgatorio esperando el turno de tus besos; de alarmas enmudecidas y farolas encendidas a tu paso. Días de fábricas que clausuran sus chimeneas; de mapas del tesoro que guían hacia el Edén en tus caderas; de habitación 215 siendo la sucursal del paraíso. Días de carnaval en la doble luna de tus pechos.

Días grises, rojos, amarillos, verdes, violetas, blancos y negros, días en tono sepia, días azules, como los de Machado. Días de despertadores que no despiertan y prisas que se extinguen cuando mi labio inferior acampa entre tus labios. Días festivos porque sé que vives.

Días para el olvido, hasta que me miras y anotas esta fecha en el memorial de los días dulcísimos como algodones de azúcar. Días que de pronto requieren parpadear o sacudirse para comprobar que todo esto no es un sueño, o mejor, que tú misma no eres un sueño mío y desaparecerás por la mañana cuando me despierte el llanto de un bebé, el ladrido de un perro o el frío en mis pies.

Días con horario de oficina, con números que no indican cuánto te espero, cuánto te pienso. Días burocráticos, rutinarios como el amanecer del jubilado, largos como el bostezo del desvelado.

Días de espejos que reflejan el país de las maravillas escondido debajo de tu blusa. Días en los cuales vos y tu voz encienden las estrellas celestes, conjuran los hechizos del mundo y clausuran mis declaraciones de guerra en contra de la vida.

Días contigo y sin ti.

Mis días, estos días.
Los días todos, contigo: Dime, ¿qué has hecho de mis días…?

Regresar