Ave Lamia Revista Cultural Ciudad de México Año I Número VIII Junio de 2013

 

29º Festival de México en el Centro Histórico
Tinta Rápida

Inauguración: María Guleghina

El jueves 9 de mayo del 2013, se llevó al cabo la inauguración del 29º Festival de México en el Centro Histórico, con una gala operística a cargo de la gran soprano rusa María Guleghina, acompañada por la Orquesta y Coros del Teatro de Bellas Artes, dirigidos por el maestro Enrique Patrón de Rueda y el maestro Jorge Alejando Suárez respectivamente. Esta noche absolutamente Verdi; aprovechando la celebración de los 200 años del natalicio de ese importante compositor italiano, el público pudo disfrutar de la hermosa y potente voz de la llamada “Cenicienta rusa”, quien le agregó a esta experiencia musical su gran capacidad histriónica. Después de escuchar algunas arias y corales de Aida, Un baile de máscaras, El trovador, Ernani, Macbeth y El Nabuco, el aplauso de pie no pudo esperar y la emoción en el auditorio no podía ser más evidente.
Cabe mencionar que los asistentes al concierto inaugural agradecimos la breve participación del Licenciado Rafael Tovar y de Teresa, Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; la Licenciada Lucía García Noriega, Secretaria de Cultura del Gobierno del Distrito Federal; así como del Ingeniero Sergio Autrey, Presidente del Consejo Directivo del fmx – Festival de México. Los tres acertadamente entendieron que el centro de atención era la actuación que la virtuosa soprano iba a ofrecer esa noche. Menciono esto, porque no siempre es así.

A partir de ese momento comenzaban diez días de actividades culturales, las cuales representaban diferentes expresiones artísticas, nacionales e internacionales. Más de cuarenta eventos, dentro de los cuales Aural y Animasivo, que se han venido consolidando dentro de las actividades del festival, tuvieron el acierto de traer a dos autoridades dentro del repertorio que respectivamente manejan: Sun Ra Arkestra y el maestro japonés de la animación Koji Yamamura.

The Old King
Los días 10, 11 y 12 de mayo, la compañía belga de danza “Les ballets C de la B”, presentó la interesante coreografía titulada The Old King, creada por Miguel Moreira e interpretada con absoluta maestría por el bailarín Romeu Runa. Este espectáculo, que a decir del propio autor, es melancólica y existencialista, está basada en un hombre solo e “invertido” (sic) que trata de entender al mundo que lo rodea, una vez que ha sido abandonado por Dios y todos los santos. Cabe mencionar que la deformidad del personaje, que en todo momento manifiesta con un extraordinario dominio técnico del cuerpo Romeu Runa, da la sensación de que se está viendo al propio ser humano dentro de una jaula de zoológico, lo que en automático convierte esta coreografía en una expresión con una fuerte carga introspectiva. Lo que es importante mencionar es que The Old King es un espectáculo que le concede libre albedrío a los sentimientos y cada espectador podrá darle la interpretación de acuerdo al momento por el que trascienda su vida.

OFCM y el cuarteto “La catrina”
El sábado 11, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, dirigida por el maestro José Areán, acompañó al cuarteto “La catrina”, quienes entre sus blasones está el haber obtenido el Grammy latino 2012 por la mejor grabación de música clásica, con el álbum “Brasileiro: Works of Francisco Mignone”. A cargo de este cuarteto corrió la interpretación de la introducción y allegro para cuarteto y orquesta Op. 47 de Edward Elgar, la cual fue muy ovacionada por la calidad interpretativa de esta agrupación musical, que actualmente reside en la Universidad Estatal de Nuevo México. Durante el evento se entregó la medalla al mérito al arquitecto Felipe Leal, uno de los principales promotores de la recuperación de sitios emblemáticos de la ciudad (Plaza de la República, calle de Madero, Alameda Central, Garibaldi), y al Colegio de Notarios por su buena labor con proyectos como las Jornadas Notariales o el Sistema de Guardias Notariales.

Orges & the ockus-rockus band
Los días 10, 11 y 12 del mismo mes, Orges & the ockus-rockus band (Albania, Austria, Ucrania) inundaron con una mezcla de sonidos gitanos, blues y jazz el “Multiforo de Tlalpan”, el “Faro de Oriente” y el “Faro de Tláhuac”. Una banda original, creada en Viena en el año de 2008 por su líder, guitarrista, vocalista y compositor Orges Toce, y que tuvo una gran aceptación entre los pocos asistentes, quienes no dejaron de disfrutar su voz ronca y profunda. El bajo de Lukas Kranzelbinder y la batería de Christian Eberle, le dieron un toque balcánico al festival en estas sedes cardinales. Por desgracia, en el “Faro de Tláhuac”, que es adonde asistí a escucharlos, nadie sabía cómo se llamaba el grupo y no había mantas que indicaran que pertenecía al festival y el nombre de la banda (sólo dos pendones sobre el escenario indicaban ser parte del fmx). Tampoco hubo programas y los trabajadores de este centro cultural se conformaron con entregar trípticos con la información de sus eventos internos, sin que hubiera una sola persona del festival que diera la cara y que además se percatara de la hora con cincuenta minutos de retraso que llevaba ya al inicio del concierto, lo que provocó la molestia de muchos asistentes y la partida de otros tantos. La falta de público sin duda debe atribuirse a esta falta de interés por promocionar un evento que forma parte de un festival que está a punto de cumplir una treintena de ediciones.

Coloquio “Nuevas escrituras, nuevas lecturas”
La actividad literaria del festival se llevó al cabo los días 14, 15 y 16 de mayo, comenzando con el coloquio “Nuevas escrituras, nuevas lecturas”, durante los dos primeros días mencionados, en el auditorio Dr. Pedro López del Museo Franz Mayer. En las dos jornadas del coloquio, los escritores Enrique Serna (México, 1959), Peter Stamm (Suiza, 1963), Rodrigo Fresán (Argentina, 1963) y Sergio González Rodríguez (México, 1950), así como el moderador del evento Mauricio Montiel Figueiras (México, 1968), analizaron la influencia del internet en los hábitos de escritura y lectura. Peter Stamm comentó que de acuerdo a su experiencia “los autores que publican en internet, también quieren perpetuar su obra en un libro impreso”, lo que pone de manifiesto que la tendencia actual es que el libro digital aún no ha desplazado al libro objeto. Respecto al contenido de las redes sociales y los blogs, se hizo mención de que la falta de control en lo que se publica ocasiona muy pocos contenidos de calidad, lo que para Enrique Serna es una “pandemia de comunicación superflua”, secundado por Rodrigo Fresán, quien comentó que “la televisión, antes considerada la caja boba, con los contenidos de las redes sociales ahora parece ser inteligentísima”. Por su parte Sergio González Rodríguez en una ponencia muy interesante, hizo hincapié de que en esta época “entre la palabra leo y la palabra escribo se ha abierto un abismo”.
Hubo comentarios hacia los ponentes en los que se les tildaba de “nostálgicos” por no aceptar las nuevas tendencias tecnológicas, a lo que Rodrigo Fresán señaló de manera sentenciosa: “con toda esta tecnología en la que en un aparatito se pueden guardar mil libros que nunca se leerán, les tengo una noticia: seguimos leyendo a la misma velocidad que los antiguos griegos”. Por su parte Mauricio Montiel Figueiras señaló estar escribiendo una novela desde hace dos años por twitter que ya va para cuatrocientas páginas. Después de las participaciones de los cinco autores, quedó claro que en el terreno literario la tecnología no ha permeado de una manera trascendental, y hay todavía una abismo entre la lectura y escritura tradicionales y las de vanguardia.

Presentación del libro: 1554 México 2012
El 16 de mayo fue la presentación del libro 1554 México 2012, en realidad una deliciosa charla informal entre los autores: Ángeles González Gamio, Cronista de la Ciudad de México, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma y el escritor Vicente Quirarte. Platicaron sobre el proyecto que los convocó a hacer un libro a partir del recorrido que hace más de 450 años atrás hizo el erudito Francisco Cervantes de Salazar, iniciando en la hoy Plaza Tolsá. Con anécdotas tanto personales como históricas, cada uno de los escritores nos dio un amplio panorama de lo deleitable que resultará leer este libro, compartiendo el amor por la ciudad evidente de los autores. El estilo desenfadado de la charla no pudo ocultar la amplia cultura de los tres. Una reunión que agradecimos los presentes, algunos de los cuales estuvimos a punto de no entrar, ya que los anfitriones del restaurante “El Cardenal” adujeron que se trataba de un evento privado, cuando en el programa estaba anunciado como “entrada libre”. Afortunadamente también “la chusma” pudimos ingresar y disfrutar de esta muy agradable velada.

Macbeth, Ciudad Insomnio
Los días 18 y 19 en el Palacio de Bellas Artes, el estudio de danza “La Cantera”, presentó a la compañía mexicana “A Poc A Poc”, con el montaje de una paráfrasis de la obra de William Shakespeare: el estreno mundial de Macbeth, Ciudad Insomnio. Un espectáculo vanguardista sobre la naturaleza conflictiva de la humanidad. Dirigido por José Alberto Gallardo, “A Poc A Poc” trabaja sobre los conceptos de lo real y lo virtual, para construir con los símbolos de nuestra época. En este espectáculo interdisciplinario la música corrió a cargo del grupo Discantus Funky Trio y de Roberto Cabezas, con escenografía (con andamios y escaleras de aluminio que le dan un toque minimalista) de Héctor Lara. Patricia Marín, Gabriela Amaro, Edisel Cruz, Sergio Anselmo e Ignacio Pereda son los integrantes de la compañía de danza que interpretaron esta interesantísima coreografía. Sin duda una forma distinta de ver a William Shakespeare en un mundo de constantes cambios, al que no puede sustraerse la creación artística.

Electra despierta, del proyecto “Políptico Escalante”
Electra despierta es la última de las cuatro obras presentadas en el proyecto de la dramaturga mexicana Ximena Escalante y la directora francesa Sylvie Mongin-Algan (en un casi rayuelesco encuentro de ambas), bajo el nombre de Políptico Escalante (presentados los días 16 y 19 de mayo en el teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque). Una visión moderna de personajes clásicos (Fedra, Andrómaca, Salomé y Electra), es la propuesta de este conjunto de obras, sacando, como dice la propia dramaturga, “la esencia de los personajes” para adaptarlos a la cotidianeidad de esta época. Con una construcción escenográfica a base de mamparas acrílicas transparentes y mantas, la compañía Les trois-Huit/NTH8, hace de Electra un tema actual, la relación madre – hija, en la que la segunda en algún momento de su vida ha de desear la muerte de la madre. La obra inicia con un diálogo inquietante de Electra, la cual se ve en los ojos de la madre, esos ojos que la agreden y le generan el rencor que deviene en la tragedia planteada. Conflictiva como la propia naturaleza humana, la obra va planteando la psique de los personajes y los motivos que les mueven dentro de la trama. El planteamiento laberíntico y claustrofóbico que se logra con el manejo de las mamparas durante la obra, hace evidentes los dramas internos de cada uno de los personajes, que bien pueden ser los dramas internos de cualquier ser humano.

Peter Murphy
El cierre del festival estuvo a cargo del que es considerado padre del gótico, ex vocalista de la legendaria banda Bauhaus, quien en conferencia de prensa se niega a creer que es una leyenda: “todos aquí somos leyenda” puntualizó. Sencillo y carismático, durante su encuentro con los medios prometió que aunque iba a presentar temas de su nuevo disco solista “Ninth”, no descartaba hacer cambios de última hora. Contrastante con la música que le creó fama, contestó a la pregunta expresa de cuál es el sound track de su vida: “la respiración de mi bebe en mi pecho”. La duda se apoderó de los asistentes a la conferencia de prensa: ¿acaso ya no es el mismo? Pero ya era hora del concierto y la calle de Museo, en San Pablo Tepetlapa, se convirtió en una pasarela gótica y la lluvia no impidió que se llenara el Museo Anahuacalli. Desde antes del inicio del concierto la lluvia se adueñó del recinto, lo que no impidió el creciente ánimo de los asistentes y que se aclamara de manera unánime al también actor y pintor. El escenario estaba listo para una velada vibrante que no defraudó a los asistentes. El color negro se adueñó del recinto y los rostros de satisfacción eran notorios en el público que llenó el museo adaptado como auditorio.

Las puertas quedan abiertas para el próximo año en que el festival cumple 30 años de existencia. Sólo queda señalar que aunque en conjunto no defraudó al público que asistió a los diferentes eventos y que el nivel de los artistas que desfilaron durante estos diez días fue sin duda muy bueno, debería procurarse que este festival sea más incluyente y menos acartonado. Porque el festival que representa a la Ciudad de México debe volcar a la gente a los recintos y a las plazas. Que se note que la ciudad está de fiesta y no, como ha venido sucediendo en los últimos años, que haya grandes sectores de la población que no se sientan atraídos por la programación. Un festival que privilegie la inteligencia no tiene por qué alejar a quien no se “sienta parte de la cultura”. Espero que el próximo año, se note que hay festival, aún en las sedes lejanas al centro histórico y no lo que me tocó ver en el “Faro de Tlahuac”, y que la clausura sea un evento que convoque a una gran multitud al zócalo capitalino. Que como en otros años, haya artistas callejeros por todas partes, que las plazas no tengan tregua durante el festival. Que el 30º Festival de México en el Centro Histórico sea una fiesta cultural de todos.

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