Ave Lamia Revista Cultural

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Ciudad de México Año I Número XI Septiembre 2013

 

Dos poemas
Adolfo Ramírez

Qué más da

Qué pasa si te pasas de la raya
y dejas todos esos metros de lejanía
y los echas al camión de la basura.

Qué más da si el mundo está para los buitres
y nos han llamado a ser protagonistas
de esta película improvisada.

No te vayas por más que te lo pida
por más que los hechos demuestren que es lo mejor
no eches a correr con todo y tu sombra.
No te vayas. Déjame tu vacío al menos.

Déjame aquella noche que un día fue día y la olvidamos
donde nos desprendimos del nombre
del mundo y al fin fuimos nosotros.

No te vayas aunque ya estés lejos
aunque no haya silencio de qué hablar
ni voz para callar.

Cuando estés lejos

Ya que estés lejos, ya que no te vea
entonces dosifícame la memoria
de lo que valías cuando andabas aquí
arrebatándole la palabra a las flores
querubines desabridos que morían de inanición
por lo mal que les pagamos siempre.

Ya que andes por ahí
descubriendo en los lavabos de oficinas
el secreto del estruendo acaparado por tus llamas,
revienta los sonidos de esta ciudad.

Yo andaré acá, olvidando que eres mía
cuando no es mío ni el reflejo de la cuchara
ni el aullido de la noche
ni el perro que no me ladra
aun cuando le llevo de comer.

Sin ti los proyectos son arenas movedizas
y el deseo me regala un ladrillo más pa mi pared
un "vuelva mañana", un "gracias por participar"
una limosna que nunca alcanza.

Ahí te ves, mi ola de arena,
pulpa de la fruta del árbol prohibido.
Ya me tengo que ir a dormir,
a sentirme vacío como un
espantapájaros pero triste y cansado.

Ya te veo con un gentío de luces
acumulado en las pupilas.
Yo me quedo acurrucado en tus adioses
trasnochando en el futuro
acabado.

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