Ave Lamia Revista Cultural

Reserva de Derechos 04-2013-030514223300-203

Ciudad de México Año I Número XII Especial Octubre 2013

 

PRESENTACIÓN

Ave Lamia es un saludo a la oscuridad, incluso si “ave” es para la mañana. Será que, como dice Luciano Pérez en el texto que se incluye en este número, los demonios se sienten bien a pleno día. La lamia, ese antiguo demonio mitad mujer, mitad serpiente, extiende su sombra protectora sobre toda nuestra revista y en especial sobre este número.

Ciertamente, para celebrar la víspera de Todos los Santos, el Samhain de los antiguos celtas, el Halloween de la era del consumismo, el equinoccio de otoño, decidimos organizar un número dedicado a los seres de la noche y a los demonios del día. El resultado de la convocatoria es un interesante ramo de rosas muertas, como las de Morticia Addams. Les escribimos a nuestros amigos escritores, pidiéndoles un texto para nuestra calaverita, y no nos dieron calabazas; nos mandaron relatos macabros, extravagantes, aterradores, sanguinolentos, pesadillescos, fantásticos, espantosos y hasta poéticos.

Así, Ricardo Bernal, uno de los patriarcas del género en México, inaugura este número especial de Ave Lamia con una serie de minificciones interconectadas por misteriosos vasos comunicantes. Secuencias de imágenes oníricas, como provenientes de los antros más oscuros y profundos del inconsciente.

Enseguida nos encontramos con el gótico chilango de Circe Moriel, que logra envolver un icono urbano del Distrito Federal en una elaboración fantástica.
El horror de la cotidianidad aparece con toda su fuerza en el perturbador texto “Canicas”, de Mariana Vega, la Dama del Lago del gótico mexicano.

Por su parte, el mago Luciano Pérez ofrece al lector una extravaganza satánica y satírica envuelta en la innegable aura de brujería del mercado de Sonora y sus alrededores.
Luego, Miguel Antonio Lupián Soto, joven graduado con mención honorífica por la Miskatonic University, presenta una pesadilla lovecraftiana que es un digno homenaje a su mentor literario.
No menos fuerza evocativa tienen el delirio macabro de Leticia Vázquez, el horror ritual de Macarena Huicochea, la combinación de terror y violencia cotidiana de Rodrigo de la Serna, y la demoníaca Bildungsroman de Timo Viejo.

Todo esto tomando por asalto las mentes asustadizas de los lectores nerviosos junto con las espléndidas ilustraciones y fotografías de Juvenal García y Hosscox Huraño. Es como cuando osos y lobos cazan juntos, en los helados y tenebrosos bosques de Laponia y Siberia.

Agustín Cadena

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