Ave Lamia Revista Cultural

Reserva de Derechos 04-2013-030514223300-203

Ciudad de México Año II Número XXIII Septiembre 2014

 

Rose Hawthorne: Sierva de Dios
Friné Zapata

"El servicio a los pobres de Cristo no se limitó a que esta dama de la cultura, la educación y con estatus social se pusiera un delantal y ofreciera regalos desde su abundancia. Decidió vivir entre los pobres para rogar por ellos como hicieron por sí mismos y para crear una casa donde pudieran vivir con la dignidad, la limpieza y la facilidad con que afrontaron sus últimos años en la vida […] No iba a haber un sistema de clases, ni una planta superior o inferior para los residentes. Ella y sus hermanas religiosas serían las siervas. Los residentes serían el objeto de todo su cuidado y desvelo".
Padre Gabriel O’Donnell, O.P, postulador de la beatificación y canonización de Rosa Hawthorne.


¿Hawthorne? ¿Cómo, el escritor? ¿Nathaniel Hawthorne, descendiente de los fundadores de Salem? Pues así, con generaciones de puritanos corriendo por la sangre en sus venas nace Rose Hawthorne (futura Madre Alfonsa). Hija de Nathaniel (cuyo apellido original es Hathorne) y Sophie (pintora, escritora, apellidada Peabody de soltera). Es un veinte de mayo de 1851. El parto es atendido por el padre de Sophia, el doctor Nathaniel Peabody. Entre la correspondencia del escritor con su amigo el comodoro Horatio Bridge, se lee una carta posterior al nacimiento de la niña, donde la asimila a una más de sus obras literarias que por entonces empezaban a dar resultados en su carrera: "La señora Hawthorne publicó un pequeño trabajo, hace dos meses, aún yace en sábanas; pero le aseguro, hace algo de ruido en el mundo, de día y de noche. En inglés llano, tenemos otra hija pelirroja - una muy brillante, fuerte, y sana diablilla, pero, por el momento, sin pretensiones de belleza".

El matrimonio Hawthorne-Peabody surgió en el seno de la amistad de dos viejas familias de Nueva Inglaterra, como lo describe la misma Rose Hawthorne en uno de sus dos libros: Memorias de Hawthorne; su otro libro es una colección de poemas llamado A lo largo de la orilla. Del primero, la autora dice que realmente está escrito por su madre, Sophia, de cuyas cartas ha extraído sus memorias para placer de sus descendientes. En 1844 nace Una Hawthorne, mientras la familia vive en Concord, Massachusetts, y frecuentan entre sus amistades a intelectuales como Emerson, Thoreau, además de una intensa amistad con Herman Melville, quien le dedicó su gran obra Moby Dick a Nathaniel.

En 1846 nace el segundo hijo, quien por meses no tuvo nombre hasta que deciden llamarlo Julian. Continúan viviendo en Salem, mientras Sophia y sus hijos pasan temporadas con familiares y amigos en diferentes ciudades del estado. En 1849 Hawthorne es despedido de su trabajo en la aduana de la misma ciudad, es entonces cuando comienza a escribir La letra escarlata, la cual será publicada en marzo de 1850. Las mudanzas de la familia continúan dentro del estado de Massachusetts. Al año siguiente nace Rose. En 1852 los Hawthorne compran The Wayside (El Camino), la casa donde creció la escritora Louisa May Alcott (misma que sería comprada en 1879 por la escritora Margaret Sidney) y que actualmente está abierta al público dentro del Parque Nacional Histórico Minute Man, después de ser adquirida por el Servicio Nacional de Parques como el primer lugar histórico de la literatura estadounidense. Los Hawthorne no vivirán mucho tiempo aquí, ya que en 1853, el recién estrenado presidente Franklin Pierce, viejo amigo de Nathaniel, quien le escribió una biografía, nombra a Hawthorne cónsul en Liverpool; cargo al que renunció en 1857, después de que Pierce pierde la reelección y la familia se dedicó a viajar por Francia e Italia.

En este último país, Una adquiere una enfermedad que primero es diagnosticada como malaria y después como tifoidea. A partir de esto la salud de la pareja Hawthorne se reciente tanto como la de su hija, y la salud de los tres se verá minada a partir de este evento. En 1859 regresan a Estados Unidos en busca de recuperación. Este es el momento en que los hijos de la familia comienzan una vida escolar formal por primera vez. En mayo de 1864 muere Nathaniel Hawthorne, quien se encontraba en compañía de su antiguo amigo y ex presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce. Sophia queda devastada y son sus hijos mayores los que se hacen cargo de los preparativos del funeral. La vida familiar sigue su camino, Una se compromete en matrimonio pero por motivos no claros, el compromiso se rompe. Mientras tanto, Julian sigue estudios por tres años más en Harvard, donde su carrera es poco promisoria, por lo que habla con su madre y la familia parte a Dresden, Alemania, para que Julian estudie ingeniería; poco después contrae matrimonio con la estadounidense May Albertina Amelung.

En Dresden las hermanas Hawthorne conocen a George P. Lathrope. Éste también venía de una notable familia estadounidense, y estaba en Dresden preparándose para estudiar derecho, pero su verdadera ambición era ser escritor. Hay un rumor que dice que ambas hermanas se enamoraron de Lathrope, pero que éste puso sus ojos en Rose. Durante la guerra franco-prusiana la familia Hawthorne se muda a Inglaterra, donde Sophia con un modesto ingreso comienza a pintar y a escribir de nuevo. Sophia muere en 1871 en Londres de neumonía tifoidea. Después de la muerte de Sophia, Rose se compromete y se casa con Lathrope, a pesar de que una parte de la familia Hawthorne no está de acuerdo. Una comienza a mostrar síntomas de psicosis y es internada en un asilo para su recuperación. Para esta época el idílico pasado de la familia Hawthorne está cada vez más lejano. En ese momento Rose espera a su primer y único hijo. Su matrimonio con Lathrope comienza a mostrar dificultades, entre otras Lathrope y Julian Hawthorne se disputan el control del legado de Nathaniel Hawthorne. Por su parte Una, recuperada, se compromete con Albert Webster Jr., a quien decide esperar de un viaje al lado de Julian en Inglaterra. Webster muere en el mar y Una ingresa a un convento donde a los treinta y tres años muere, y es enterrada en Londres al lado de su madre.

Dando un salto en la historia, en junio de 2006, los cuerpos de Sophie y Una Hawthorne fueron trasladados al lado de la tumba de Nathaniel Hawthorne en Concord, Massachusetts, en el Cementerio de Sleepy Hollow. Quién lo diría, el funeral se llevó a cabo con la presencia de los descendientes de los Hawthorne y con representantes de las Hermanas Dominicas de Hawthorne, Congregación de Santa Rosa de Lima. ¿Qué hacían ellas ahí?

Para responder esta pregunta regresaremos a 1876 al lado de Rose, que ha tenido un hijo, Francis. En 1879 The Wayside es puesta nuevamente en venta y los Lathrope-Hawthorne piden dinero prestado y la compran. Viven dos años ahí, hasta que Francis, de cinco años, muere de difteria. Lathrope pierde su trabajo en el Atlantic Monthly. El matrimonio se ve aún más afectado. Después de la muerte de Francis, la pareja intenta poner fin a las rencillas con Julian Hawthorne y lo visitan en Inglaterra. Sin embargo, el viaje sólo sirve para alejarlos más. Durante los siguientes años Julian produjo una biografía acerca de su padre y algunas novelas que tuvieron un modesto éxito. En 1913 fue procesado por fraude, y Rose viajó a Washington D.C. para pedirle al Presidente Woodrow Wilson le otorgase perdón a su hermano, el cual enfureció por dicha intervención; no se le concedió el perdón, por lo que tuvo que cumplir condena en la cárcel, y murió en San Francisco en 1934. Los siguientes diez años Rose tiene que luchar contra el alcoholismo en que ha caído Lathrope, y se dedica a escribir poesía y cuentos, tratando de seguir los pasos de sus padres. Tal parece que los hijos del gran escritor Nathaniel Hawthorne escribieron sus vidas como novelas llenas de tragedias.

En 1891 se acogen a la Iglesia Católica, hecho que provocó un escándalo entre el círculo de conocidos de la pareja, fieles protestantes. Sin embargo el matrimonio Lathrope- Hawthorne se dedica con empeño a trabajar por la Iglesia. Intentan la fundación de la Escuela Católica de Verano del Movimiento en Nueva Londres, Connecticut, y en Plattsburg, Nueva York, y también fueron comisionados para escribir la historia del Monasterio de la Visitación de Georgetown. Sin embargo, el alcoholismo de Lathrope permanece. Rose escribe a sus familiares y amigos más íntimos que la violencia que provoca el abuso del alcohol en Lathrope se ha convertido en un severo peligro para ella. Con el permiso de la Iglesia, Rose obtiene una separación permanente de Lathrope en 1895, y toma la resolución de enfocar su vida en Cristo mientras encuentra un trabajo de caridad de acuerdo con los principios de la Iglesia.

A los cuarenta y cinco años, Rose entra en un curso de entrenamiento como enfermera en el Hospital de Cáncer de Nueva York. Lo que le hace dar este paso es el relato que le cuenta el padre Alfred Young (primer instructor que guía a Rose cuando acepta la fe católica), acerca de una costurera que enferma de cáncer, y sin ingresos o familiares terminó en la Isla Blackwell, llamada “El basurero de Manhattan”, donde se albergaba un manicomio, un penal, un reformatorio, asilos para pobres y un hospital de beneficencia dedicado a enfermedades contagiosas. Este último, vacío de cuidado médico o de atención especializada de enfermeras, simplemente un lugar para morir solo. Después de escuchar la historia se cuestionó acerca de quién debería ser responsable de estos enfermos, entonces tuvo una revelación y cuenta: “A continuación, un fuego se encendió en mi corazón, donde todavía arde… Puse todo mi ser en esforzarme por lograr consuelo a los cancerosos pobres”.

Cuando termina su entrenamiento como enfermera, renta un piso que contaba con servicio de agua corriente en el Lower East Side, en Nueva York y pide permiso a la Oficina del Comisionado para la Salud y Organizaciones de Beneficencia, sin un plan documentado o un esquema de apoyo financiero; sin embargo, recibe el permiso de dicha oficina. Ya ha dado el primer paso. Su siguiente reto sería ganarse la confianza de la gente que buscaba cuidar. Desde un principio su objetivo fue cuidar de los pobres afectados por el cáncer y obtener los medios y formas de hacerlo. Comenzó a ayudar a hacer la limpieza en las casas de las mujeres con tifoidea y a dar de comer a los niños de las mismas. Ayudó a pagar la renta de las viudas con niños pequeños. Poco a poco comenzaron a acercarse a buscar su ayuda ancianos con úlceras. Gradualmente se fue ganando la confianza del vecindario, después de que una mujer con cáncer y sin hogar le pidió vivir con ella en el piso del Lower East Side, Rosa escribe que es capaz de: “tomar a la gente de más baja clase, en pobreza y sufrimiento (los cancerosos pobres) y ponerlos en tal condición, que si nuestro Señor tocara a la puerta nosotros no podríamos estar avergonzados de mostrar lo que hemos hecho”.

A pesar de realizar su trabajo, Rosa sigue atendiendo sus obligaciones como católica y continúa con su dirección espiritual. Se las arregla para terminar su libro Memorias de Hawthorne, y escribe en los periódicos llamamientos de ayuda. Es a través de una de estas publicaciones que Alice Hubert (una estudiante de arte) se siente llamada a ser compañera en el trabajo y vida religiosa de Rose.
En febrero de 1899 el padre Clemente Thuente, un joven dominico, visita a la comunidad mientras atienden a los cancerosos. Impresionado por el trabajo de estas mujeres e inspirado por una pequeña imagen de Santa Rosa de Lima que se encontraba en el piso, les promete su apoyo y orientación espiritual, y así mismo las anima a convertirse en terciarias dominicas.

Para 1899 Rose ya tenía un año de viudez. Junto con Alice Hubert y el apoyo económico de gente influyente de Nueva York, adquiere una casa en Cherry Street, donde vive y cuidan de quince mujeres con cáncer. Este nuevo establecimiento fue llamado Hogar Gratuito de Santa Rosa para cáncer incurable y dedicado a Santa Rosa de Lima. Desde 1896, durante sus primeros días de trabajo en el Lower East Side, Rose buscó la aprobación del arzobispo Micheal A. Corrigan, y para 1899 este mismo concedió al padre Thuente permiso para recibir a Rose y a Alice como terciarias dominicas. En 1900 el arzobispo da autorización para que hagan votos como hermanas dominicas y funden su Congregación. Es así como nacen las Hermanas Dominicas de Hawthorne, Congregación de Santa Rosa de Lima. Desde ese momento la Congregación ha venerado a la Madre Alfonsa (nombre que toma Rose Hawthorne al hacer los votos de consagración) como su fundadora e intercesora.

Por treinta años la Madre Alfonsa siguió dedicándose al cuidado de los enfermos pobres con cáncer incurable. Murió el 9 de julio de 1926, en el Hogar de la Colina del Rosario, en la Casa Madre de la Congregación. Durante su vida recibió la medalla del Instituto Nacional de Ciencias Sociales por sus notables logros en ese campo, y también se le concedió una Maestría Honoris Causa de las Artes por parte del Bowdin College; el Club Rotario de Nueva York le otorgó la medalla al servicio como “soldado del amor, amiga de los pobres, organizadora con una especial habilidad y esperanza de los desesperados”. Su trabajo ha perdurado hasta nuestros días. La Congregación es pequeña, y cuenta con tres Hogares: La Casa Madre, Hogar de la Colina del Rosario, ubicada en Hawthorne, Nueva York; el Hogar del Sagrado Corazón, en Filadelfia; y el Hogar de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Atlanta. Siguen adelante con la colaboración de donaciones de personas a través de la providencia de Dios, y no aceptan subsidios del gobierno.

En 2003 se fundó la Cofradía de Rose Hawthorne para promover la causa de Canonización de la Madre María Alfonsa. En la actualidad muchos católicos y la gente en general desconocen la vida y trabajo de Rose Hawthorne. Difícilmente hay quien pueda identificarla más allá de ser hija de Nathaniel Hawthorne. Sin embargo ese mismo año el Cardenal Egan de Nueva York dio su bendición y aprobación para comenzar el proceso diocesano que abrió la causa para su canonización. Se nombró al Reverendo Gabriel O'Donnell, monje dominico, como Postulador del proceso. El Postulador sirve como vocero entre la Congregación para las Causas de los Santos y los participantes en el proceso, incluyendo la Arquidiócesis, las Hermanas Dominicas de Hawthorne y la Cofradía de Rose Hawthorne.
El proceso de beatificación y canonización es exhaustivo, y por lo general puede durar décadas o siglos (a menos que se trate de Juan Pablo II o la Madre Teresa de Calcuta). Consta de cuatro pasos.

El primero es Siervo de Dios: El Obispo diocesano y el Postulador piden iniciar el proceso de canonización, presentan a la Santa Sede un informe sobre la vida y virtudes de la persona. La Congregación para la Causa de los Santos examina el informe y dicta el Decreto “Nihil obstat”, que declara que nada impide iniciar la Causa. Obtenido este Decreto, el Obispo diocesano dicta el Decreto de Introducción de la Causa del ahora Siervo de Dios.

El segundo paso se conoce como Venerable: consta de cinco etapas donde primero se reciben testimonios de las personas que conocieron al Siervo de Dios. Después una comisión de censores analiza la ortodoxia de los escritos del Siervo. Posteriormente el Relator de la Causa nombrado por la Congregación, elabora un documento nombrado “Positio”, que incluye los testimonios de los testigos, los principales aspectos de su vida, virtudes y escritos del Siervo de Dios. El Positio es discutido por una comisión de teólogos consultores, y en sesión solemne de cardenales y obispos, la Congregación vuelve a discutir el parecer de la comisión de teólogos. El final de esta etapa viene con el Decreto del Papa. Si el Positio es aprobado en las discusiones anteriores, el Papa dicta el Decreto de Heroicidad de Virtudes. Quien era Siervo de Dios ahora es considerado Venerable.

El tercer paso es el de Beato o Bienaventurado: primero se debe mostrar al Venerable a la comunidad como modelo de vida e intercesor ante Dios. Para esto el Postulador debe probar la fama de santidad del Venerable, elaborando una lista con las gracias y favores pedidos a Dios por los fieles por intermedio del Venerable. Se necesita la realización de un milagro atribuido a la intercesión del Venerable. Se examina el “presunto milagro”, generalmente relacionado con salud o medicina. Se abarcan dos aspectos, la presencia de una sanación que los científicos (médicos) atestigüen como una experiencia que va más allá de la ciencia y que los testigos del caso señalen que se debe a la intercesión del Venerable. Una vez más la Congregación para las Causas de los Santos examina el milagro presentado a través de dos médicos designados, y después la Consulta Médica de la Congregación (cinco médicos peritos) discute de nuevo “el presunto milagro”, el cual pasa a revisión del Congreso de Teólogos que estudian el nexo entre el hecho señalado por la consulta médica y la intercesión atribuida al Venerable. En sesión de los integrantes de la Congregación, un Cardenal Ponente comunica los hechos estudiados. Si el veredicto de la sesión es positivo, el Prefecto de la Congregación ordena la confección del Decreto correspondiente para esperar aprobación papal. El Papa aprueba el Decreto de Beatificación, determina la fecha de la ceremonia litúrgica y se celebra la misma.

El cuarto paso es el de Santo: para este proceso se necesita un segundo milagro que haya sucedido después de la Beatificación. El hecho se examina siguiendo los pasos como en el primer milagro. Si este proceso es positivo, el Papa aprueba el Decreto de Canonización, informando a todos los Cardenales de la Iglesia, determinando la fecha de la celebración de la Canonización y realizando la misma el Papa en persona.
Por el momento el proceso de la causa de Canonización de Rose Hawthorne está en el primero de estos cuatro pasos y ya ha sido nombrada Sierva de Dios. La Cofradía pide oraciones para que se dé un milagro y el proceso pueda continuar, el padre O´Donnell aconseja que se invoque la intercesión de Rose Hawthorne particularmente, como Sierva de Dios usando especialmente la oración de la misma (que se encuentra en la página web de las Hermanas Dominicas de Hawthorne), y que si hay una reliquia cercana perteneciente a Rose Hawthorne sea colocada cerca del enfermo. Si el enfermo sana, se pide que todos los expedientes médicos e información se junten y sean enviados al Postulador o a la Cofradía.

Como ya hemos leído, el proceso necesita testigos de la vida del postulado. Hay muy poca gente contemporánea a Rose Hawthorne que pueda testificar acerca de ella. Por lo tanto el proceso se ha centrado en los documentos y archivos que se encuentran en la Casa Madre de la comunidad que Rose Hawthorne fundó.
Aún si no siguiera adelante este proceso, Rose Hawthorne fue una mujer formidable, que tuvo una niñez privilegiada, pudo viajar y conocer a grandes intelectuales que siguen influyendo en nuestro tiempo, enfrentó la pérdida de su familia, y sin embargo encontró el amor y coraje para hacer de todo esto una vida intelectual y espiritualmente activa.

Fuentes:
www.hawthorne-dominicans.org
www.eldrictpress.org/nh/rose.html
www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=4458
www.hawthorneinsalem.org/Life&Times/Family/Immediate/Introduction.html
www.aciprensa.com/santasede/proceso.htm
www.elmundo.es/cronica/2014/03/23/532d839322601d82208b456c.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Mother_Mary_Alphonsa
www.concordma.com/magazine/autumn05/rosehawthorne.html

Regresar