Ave Lamia Revista Cultural

Reserva de Derechos 04-2013-030514223300-203

Ciudad de México Año III Número XXV Noviembre 2014

 

Banco de maridos defectuosos
Claudia Contreras

BMD Banco de Maridos Defectuosos ¿Tiene uno? ¡Dónelo y aprenda a ser feliz!

"Tendría que ser romántica viajera para dejarme seducir por tu letra de terciopelo, pero ya no soy la niña que descubriste con su campo de girasoles, no soy ya esa que tú conociste y es una lástima, lo admito, porque la fantasía solía hacer nido en mi vientre y las semillas de su bondad me hacían soñar, me desvelaban en quiméricas añoranzas, pero ¡no más! Mucho de quien fui se perdió contigo, en esas emociones muertas, guillotinadas, pero hoy la vida me regala un nuevo Sol. ¿En qué parte de mí se encuentra un sueño que parece negarse a morir?

No hay marcha atrás, eso iría contra mi propia ética, y pasó el tiempo de creer en sueños rosas, derroqué a la esperanza y me vestí de "femme fatale", buscando despertar tu maravillosa carne. ¿Ves?, después de todo sigue en mí la niña "buena" que conociste.

Esta pretendía ser mi carta de despedida, pero para serte sincera, me causó rabia y luego risa darme cuenta que mentía al intentar exponer las razones de mi partida.

Y más aún considerando el recién adquirido conocimiento de aquellas siglas. La realidad es que revoloteaban en mi mente: “BMD (Banco de Maridos Defectuosos) ¿tiene uno?, ¡Dónelo, su salud se lo agradecerá!” Anuncio que vi en una revista; así entendí que sería muy injusto de mi parte:

1. Irme sin explicar mis verdaderos motivos.

2.- ¡Irme!, considerando que la que ha pagado todo dentro de esta casa soy yo.

3.- Dejarte suelto para que dañaras a otras y a ti mismo.


Así que decidí contribuir a las causas nobles (aparte de sembrar un árbol, escribir un libro y criar a un hijo, cosas que casi he logrado) y he decidido: Donarte, claro, no sin antes exponer mis motivos:


1.- Tu machismo redomado, esa añeja idea de que todo a tu alrededor te pertenece (incluyéndome). No sé a quién le compraste mi título de propiedad.

2.- Tu constante inseguridad, demostrada vez tras vez al compararte con otros con los que alguna vez compartí mi cuerpo y mis ganas, viejas historias.

3.- Creer que callé por ignorancia o estupidez, bien dicen que a palabras necias, oídos sordos.

4.- Dar por hecho que los hijos me atarían a ti, sin darte cuenta que ellos crecen y se van, y yo también.

5.- No interesarte en mi crecimiento y desarrollo sensorial, intelectual, emocional, sexual (tu cuerpo siempre estuvo vedado para mis exploraciones matutinas). No te preocupes, que hay muchos que se interesan en enseñar anatomía y gratis.

6.- Soy una Señora pero a veces me habría gustado ser tu Puta, algo más de lo que te perdiste.

Hubo cosas buenas, muy al principio, por algo decidí compartir la vida contigo y sé que también he cometido errores, pero sería deshonesto de mi parte, a estas alturas, decir que te amo, tú sabes que no me gusta mentir.

Así que prefiero: Donarte a esta maravillosa institución, deseando encuentres a la mujer de mis pesadillas, perdón, de tus sueños.

Adiós.
Enero 2013, Editorial Trajín literaria

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