Ave Lamia Revista Cultural

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Ciudad de México Año III Número XXV Noviembre 2014

 

II. ¡Listos!
Adán Echeverría


Nos dicen: Sed alegres.
Rafael Alberti


ESTA NOCHE ME DESPERTÓ EL SUEÑO CON LAS BRUJAS
Tú abrazada a mí me acariciaste el rostro
Sudaba
La noche era todavía espesa
Tus ojos cerrados La ropa transparente.
Tus senos cuajándose en mis labios
Aún con las costras de semen en los muslos
me levanté por agua
El niño dormía en su hamaca
El calor soplaba sobre los cuerpos y las cosas sudaban con nosotros
El niño tenía tos y la ventana estaba quieta

Era este un sueño en el que íbamos escalando
por los corredores del mercado
Tenías la capa roja
El pelo corto y andabas descalza
Era tu piel de un gris tan luminoso
Subíamos de la mano mordisqueando las manzanas
Llegamos a la cima
La luna era un espejo de gusto terrible que se untaba en las pieles
Detrás de las nubes iban cruzando las brujas
Girando girando con el viento
Una risa horrible se descolgó del cielo
Tu rostro fue incendiándose
y el niño tosía en su hamaca


HACE DOS AÑOS ÉRAMOS ETERNOS
Hace tres nos mirábamos y éramos eternos
Casi dioses
Héroes equilibrados en la batalla de otros cuerpos
Vamos a recordarnos así
Hagamos lo posible por malolernos la distancia
Porque nada prueba que el tiempo haya pasado por nosotros
Ni estas canas
Ni el niño ya en la calle paseando sus días de oso petulante
Ni el niño corriendo las avenidas de su nombre
Éramos así
Como niños pervirtiéndonos el equilibrio
Éramos así
Un juego de barajas para cada tarde
Un sol secando calaveras en el prado
Un manojo de caricias
Niños sin voluntad creciendo niños


LA MAESTRA HA DICHO:
Respetemos los espacios del otro
y el otro que es él en sí mismo estaba quietecito mirando la pared
¿los hemos respetado?
No podemos ni con el respeto hacia nuestros propios sueños:
La noche no cedía
y dentro de mí sus pataditas de gusarapo
La maestra dijo:
Sin correr hasta los raspones
Pero bueno mi padre era bueno
Era bueno mi padre y su silencio
Era bueno mi padre en su abandono
Abrazo a mi crío y me voy volando sobre los techos
Esta es la vida
Este el abandono
Esta es la noche calurosa cuando te concebimos
Este es mi padre hijo: el abuelo
Tu abuelo era bueno
Bueno para sus días de abandono
La maestra ha dicho:
Tienen que venir tus padres a firmarte el permiso
Pero los sueños han caído


SI NO QUEDA RASTRO
habremos de perder la noche entre los dientes
si no queda rastro
habremos de nadar toda la noche entre los trenes
la madrugada siempre tiene que ser agitada
hay unos monstruos
y los pulmones no pueden con esta humedad
en este rastro constante nos quedamos pálidos
mirando la muerte colgarse entre los hilos de la hamaca
habrá que verlo
habrá que medirse una y otra vez con esta cinta metálica
porque no tendremos solución después de haber cenado
tan solo media caña
media docena de besos en menta
se tienden sobre tu rostro


QUÉ HAY DE TI MADRE
que te quitas el brasiere con este frío
que te decides hasta el fuego
¿no lo has visto?
no lo presientes
y a mí se me caen los lapiceros hasta el lavabo
porque el niño sigue temblando
de esta inocente fiebre en que se acostumbra morir cada sueño
cada noche alta
cuando la niebla
Hay que verlo madre
olerse uno al otro

Mírale las piernas que de hoy no pasa
tendrás que dejar la noche extensa
y reconocer la voz

Hay que ver si lo has visto padre
tómale las manos
como los flamencos habrá de recoger el pico y sangrar un poco de las patas
porque no queda rastro en sus facciones
solo el morado frío que se mete entre los dientes

Habrá que verlo madre
habrá que sentirse vivos
mientras el niño se nos muere de hambre


PORQUE ELLA NO PODÍA COMPRENDER ESO DE LOS VALES DE DESPENSA
porque no había querido sonreír mientras aquel novio le gritaba loca
le gritaba desde el carro con la portezuela abierta
abierta la mujerzuela que apenas llega en esta noche que va hamacando los celos
en esta noche ella llega tarde
y ni siquiera una voz en el teléfono que les haga compartir
Para eso son los gusanos
taladrando y taladrando las neuronas
La niña está dormida
tuvo calentura en la mañana y su madre aún no puede luego de la histerectomía
Tuvo que servir el desayuno vender algunos seguros
caminar caminar caminar
hasta su clase de las cinco
tuvo examen y ni un solo teléfono para poder llamar
Pero ella no puede comprender esto de la ventana abierta
de la puerta y la mujer abierta sin reportar a media noche
No puede comprender qué hay detrás de esas máscaras
de los constantes no me quieres
nunca dejarás de estudiar
devuélveme aquello invertido en cuidar a la niña
Porque ella no quiere mirarse dentro de esos féretros

Una sonrisa intacta cuelga en la noche
ella se mira tierna y poderosa
para esta piel que todo el día no descansa
en estos ojos que no se cansan de llorar las noches del insomnio
de tejer la luz para su hija
Aquel marido se fue bajo la lluvia
el mágico divorcio y las soluciones de siempre
habrá que pertenecer a otro ritual menos arcaico


ELLA TENÍA VEINTE AÑOS
y ya le habían aporreado el rostro sobre la pared
A los quince fue arrancándose el vestido para dejar caer su fruto en esta tierra
donde todos corremos de prisa

Ella tenía veinte años
y dos niñas cogidas de la mano la siguen por todos lados
Mientras cocina el espagueti suena la camioneta del gas
en medio de la calle

Tenía veinte años y la sonrisa completita dentro de la morgue
Sus manos azules de tan quietas y escarcha en las pestañas
Tan quietas como la esperanza al caer las hojas del otoño

Tenía veinte años y ya le habían aporreado el rostro en la pared
por un hombre diez años mayor
Ese hombre de la sonrisa abierta y los ademanes puros
Hombre simple de vicios regulares
que dice amor como dice atrapemos los hoteles

Ella tenía veinte años y las cicatrices en el vientre la han marcado
Las dos niñas le sonríen mientras desayunan
tempranito a clase y luego al crematorio

Hay un ataúd encima de la tierra
Hay cruces y lloros brincando por los labios

Ella de veinte años con las cicatrices y los pulmones detenidos
El hombre de los ademanes puros que no quiere nombrarla
y las dos niñas de siempre
sonriendo mientras desayunan


HE CORRIDO TRAS DE LA PELOTA EN TANTAS OCASIONES
Y mientras ella se paseaba por los corredores del hospital
yo cogía margaritas en espera que las aves pudieran hacer su parte
Cantarnos al oído la orgía en que pudimos habernos vertido
pero las pelotas nunca dejan de saber
que tienen que girar siempre hacia cada sitio nuevo
Y son los sitios nuevos los que nos habían pertenecido
y ahí nos quedamos claro
a mirar al crío correr por los campos
elevar sus aeroplanos de papel y cazar moscas con ligas de hule
Nos abrazamos los tres dentro de la hamaca
y el día y la noche no importaban
el mundo estaba ahí con nosotros tan adentro

Ni el sudor en la oficina
ni la noche sobre la falta de dinero para pagar los recibos
que nunca dejan de llegar
pudieron entristecer la voluntad
El niño se columpia acá en mi brazo
y no me queda más que la pelota
ese universo que no deja de crecernos en la frente
Gira la pelota
rebota y se agita de más en la ventana
como si no hubiera nuevos vidrios para romperse ante su canto
en cada palabra nueva con que él marca sus días
o sus enfermedades:
Papái dame un poco de lechita para acunar los monstruos del ropero
Papi no me sueltes la risa
No podemos arrancar la cortina de las evoluciones
de un solo golpe de luz y de recuerdo
pero en esas noches no puedo recuperar cada gemido
y ella que nos mira sentada en el suelo
recoge los juguetes
mientras el niño avienta sus dedos sobre mis cabellos
y me tira besos a la cara

HOY ES EL PRIMER DÍA DE ESCUELA
Mamá corre con los uniformes
La cara lavada El desayuno
Papá calentando el carro Sacando la basura
Mamá se ha puesto los tacones
La plancha ha quemado la camisa
Hoy es el primer día de escuela
Pórtate bien Obedece No hagas travesuras
Jamón queso tortillas de harina
El universo de los pantalones cortos
Ahí la reja aún abierta El timbre y las formaciones
Te quedarás conmigo papá
quién vendrá por mí
El mundo en la palma de la mano
Las páginas los libros el pizarrón
Cantaremos toda la mañana
El día avanza lento
Es el primer día de escuela
Nos hacemos viejos

QUE DEBEMOS COMPRENDER SI LA MADRE AHOGA AL NIÑO BAJO LOS COBERTORES
que debemos comprender cuando el padre lanza al bebé a través de la ventana
la madre mira desde su propio vómito la botella encima de la mesa
sin recordar el rostro del posible padre
Habremos de matarnos y continuar
habremos de marchar a favor de los abortos y continuar
de tejer los días en busca de nuevos horizontes y así
en el sangrado de todos los meses
como brujas y faunos sin máscaras
que dulces son los duendes cuando se hunden en el fango
un grito un grifo abierto en la distancia
y el llanto último de los infantes

SUBÍ LAS ESCALERAS HASTA EL TECHO DEL HOSPITAL
para desangrarme
para despedirme de todas las luces de la ciudad
intentaba estar cansada
cerrarme los espejos
clausurarme los días y el maquillaje
y tú en el trabajo
en la fábrica
en la escuela
lejos de mí
de él
de ella
de nuestros hijos
de esa primavera nuestra
corrí precipitada hasta las azoteas
el hospital nunca podrá detener los sueños
las alcancías para las monedas de la esperanza
y los alacranes que siempre caminaron nuestros labios


APENAS TERMINABA LA CELEBRACIÓN
cuando vinieron a decir que mi hija había caído de un árbol
edificios y espinos y edificios y gritos
había caído de un árbol a sus nueve años
el vestidito rosa que recién le había comprado
raído y sucio de lodo
cerrados los ojitos dormía
siempre disfruto mirarla dormir
dormía al amamantarla
dormía al crecer dentro de mi vientre
hoy de nuevo dormía en el pavimento
en sueños iba dejando un rastro de ternura
en alguna derrota incomprensible
mis gritos se elevan con las aves
con las nubes van mis gritos por toda la ciudad

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