Ave Lamia Revista Cultural

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Ciudad de México Año III Número XXVII Enero 2015

 

En el sendero del lobo IV - (Final)
Enrique Soria

Crípticas ideas
bajo tu cabello
te devoran la cabeza
oníricas referencias
sobre el amor eterno
anuncian cataclismos
preguntan si es sólo por hoy
con la seguridad
adolescente
de escuchar un
no
lo diría
pero sé
que donde la luz me llegue
volveré
a mi naturaleza ineludible
de ermitaño


¿Quién dijo nuestros nombres?
¿quién aulló?
emergiendo de la madrugada
nos miramos rotos
desamparados por el frío
y con tan poco
que decir
como al principio
¿quién asume la suerte?
¿quién la tuvo?
no lo sufrirás
como se sufre del todo
en las rupturas
me voy sin despertarte
para evitar el obligado
llámame después
cuando sólo pienso
en casa
y el lobo
en la siguiente presa
lo que menos hace falta
es un final
melodramático


Pero
el lobo
en su estupidez
pensó
por un momento
un solo momento
en tu sonrisa
mal momento para olvidar
su realidad depredadora
y queriendo reencarnar
lobo al fin
irracional a veces
y otras
fiera domesticable
no deja de ser
sólo un aullido
por la noche
como cualquier aullido
en la impenetrable maleza
de un bosque
en el que
pese a todo
sigue siendo un extraño
y
al despertar
del argentado sueño
que ilumina el bosque
de nuestro mundo
descubre
que la desolación
es su hogar
y siempre volverá
a su desamparo eterno
a descubrir
que el lobo
pertenece al bosque
aunque el bosque
nunca será propiedad
de un lobo intruso
sino de alguno de sus héroes

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