Ave Lamia Revista Cultural

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Ciudad de México Año III Número XXIX Marzo 2015

 

Editorial

“Los ojos de la mujer fueron mis únicos libros y todo lo que ellos me enseñaron fue locura”, pensaba Thomas Moore de la mujer.

Así, la mujer, a lo largo del mito y de la historia, es la fuente de inspiración de todas las hazañas posibles, y aparece con diferentes matices como personaje central, para bien o para mal, de los distintos acontecimientos que se reflejan en la pasión de la literatura, en los múltiples significados del arte plástico, en la experiencia del diseño, en la severidad de la política, en la austeridad de la religión, en la intensidad del teatro y del cine, en la catarsis de la música.

Pero también ya no sólo se conforma con ser una inspiradora, sino que ya puede presentarse como su propia inspiración.

A veces presa de la misoginia, la mujer logra escapar de este yugo para convertirse entonces en una especie de diosa, esa que vive en su casa como su única señora y que está presente en su lugar de trabajo o en su tarea artística, y que luego brilla en una noche de fiesta o en un concierto, o en un sueño.

Seres mitológicos, seres mágicos, muchas veces grandes y fieles aliadas entre sí, pero otras veces como terribles enemigas, las mujeres han desempeñado un papel de suma importancia en el desarrollo económico, social y emocional de la humanidad, comenzando por su hogar, del que sale para atravesar obstáculos y transformaciones, riesgos y metamorfosis, y después pasar de ser el “sexo débil” a asumir el poder y el control total en sus decisiones.

En este número de marzo de Ave Lamia, en exclusiva dedicado a las mujeres, ellas mismas nos llevarán de la mano a través de sus ensueños, pesadillas, deseos, y dando a saber todos éstos con sus manojos de cuentos, poemas, ensayos, dibujos, ideas, que son como un perfume de aromas distintos, un homenaje para todas y cada una de las mujeres, que siendo tan iguales son tan únicas a la vez.

Norma Elsa Pérez

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