Ave Lamia Revista Cultural

Reserva de Derechos 04-2013-030514223300-203

Ciudad de México Año III Número XXX Abril 2015

 

La visita de las Siete Casas, en la Colonia Guerrero
Tinta Rápida

Como ya es tradición, cada año para la celebración de las Siete Casas, el Jueves Santo, propongo un recorrido por iglesias y barrios de gran interés histórico y que sirvan para conocer más la bella Ciudad de México y sus tradiciones. La idea, que comenzó hace más de diez años cuando únicamente por placer y las más veces solo y otras tantas con alguna compañía, fue convirtiéndose en un atractivo recorrido al que se han ido sumando cada vez más personas.
En este año corresponde la visita a un barrio emblemático de la ciudad que encierra mucha historia y nos invita a recorrer sus calles: la Colonia Guerrero, popular y tradicional por excelencia.
Esta colonia, que sufrió una transformación radical a causa del sismo de 1985, aún conserva su esencia de barrio y la tradición que le dan sus 140 años de existencia, de lo que ya se habló en esta revista (http://www.avelamia.com/201309_la_colonia_guerrero.htm). Con sus tradicionales salones de baile, cantinas y por supuesto iglesias, sea este recorrido un pretexto para conocer esta colonia compartiendo las tradiciones de este día.

1. Iglesia de San Fernando (Guerrero 39).
Representa la estancia en el Huerto de los Olivos.

Esta iglesia fue fundada en el siglo XVIII por ocho misioneros que venían de Querétaro, los cuales le dieron ese nombre en honor al rey de España, Fernando VI, siendo terminada en 1755. Su nave es amplia y conserva las tribunas de madera tallada donde los frailes enfermos o ancianos podían oír misa. El altar, aunque no es el original, es una magnífica muestra del barroco churrigeresco con columnas estípites invertidas. La fachada principal. también de estilo barroco en tres cuerpos, muestra al centro un gran relieve de San Fernando. El convento fue demolido, quedando únicamente la iglesia y el panteón hasta nuestros días.

2. Iglesia de San Hipólito (Av, Hidalgo, esq. con Reforma).
Representa la llegada a la casa de Anás.

Fue edificada en el sitio en donde los españoles sufrieron el mayor número de bajas registradas en sus tropas invasoras en la batalla denominada de “La noche triste”, acontecida el lluvioso día del 30 de junio de 1520. En primera instancia se mandó edificar la ermita “De los Mártires”, que conmemoraría a los muertos en dicha batalla, y ya para 1602 se inició la construcción de un templo de mayor tamaño, en cuyo conjunto existiría un hospicio para la atención de los enfermos mentales, cuya conclusión fue hacia 1740. La última reconstrucción del templo corresponde al año de 1756, de cuya fachada se destacan las torres con un singular estilo mudéjar. Dentro del templo con nave de cruz latina se encuentra la capilla de los Mártires Mexicanos, así como la imagen religiosa más venerada en la Ciudad de México: San Judas Tadeo. De hecho la fiesta grande de la iglesia se celebra el 28 de octubre, día de San Judas, y no el 13 de agosto, día de San Hipólito. Del antiguo hospital aún se conserva la estructura, aunque ahora se dedique a la actividad comercial.

3. Iglesia de San Juan de Díos (Plaza de la Santa Veracruz).
Representa la llegada a la casa de Caifás.

Fundada en 1604 por los padres “juaninos” como parte del Hospital de Desamparados de San Juan de Dios, fue dedicada a la atención de mestizos, negros y mulatos. Terminado en 1729 por Miguel Custodio Durán y reconstruida en 1767, en la fachada principal destaca la portada de tres cuerpos en forma abocinada y columnas onduladas pertenecientes al estilo neoclásico, en donde se ubican las esculturas de doce santos y al centro San Juan de Dios. La celebración más importante es el 13 de junio, cuando se celebra a San Antonio de Padua, a quien las mujeres casaderas le ofrecen trece monedas para que les consiga novio. A un costado de la iglesia se encuentra el Museo Franz Mayer, en lo que era el Hospital de Desamparados y que en la época de Maximiliano se encargara de la atención médica a las prostitutas, para luego pasar a ser el hospital de la mujer. Hoy el museo ofrece una colección permanente de piezas de arte decorativo, además de diversas actividades culturales.

4. Iglesia de la Santa Veracruz (Av Hidalgo 51, Plaza de la Santa Veracruz).
Representa la llegada al pretorio de Pilatos.

Compartiendo atrio con la anterior, en la plaza de la Santa Veracruz, se localiza la iglesia que le da nombre a ésta, que es, junto con la iglesia de Santa Catarina, la más antigua de la ciudad. Le antecedió una ermita inaugurada por Hernán Cortés, erigida en 1586 y reconstruida entre 1757 y 1764; su fachada es una muestra del barroco churrigueresco, y en su interior se encuentra una imagen italiana de fines del 1400 de Jesús Crucificado, mejor conocida como “De los Siete Velos”, regalo de Carlos V a la Archicofradía de la Cruz, quien la había recibido a su vez como obsequio del Papa Paulo III. Despojada casi totalmente de su esplendor interior, conserva la Capilla de la Virgen de Guadalupe, originalmente dedicada a San Francisco Javier, cuyo retablo en estilo churrigueresco de madera estofada y dorada denota la magnificencia de otros tiempos. Una placa en la fachada lateral indica que en este templo fue sepultado Manuel Tolsá.

5. Iglesia de Santa María la Redonda (Riva Palacio 46).
Representa la llegada a la casa de Herodes.

El primer templo fundado en esta zona fue el de Santa María la Redonda en 1524, y fue por su rotonda construida en 1667 que se le dio el nombre con el que se hizo popular.

La iglesia actual corresponde a la reestructuración del año de 1677, en un estilo barroco sobrio en tezontle, con una sola torre hexagonal y un nicho sobre el portón que aloja una imagen de la virgen labrada en piedra. La peculiaridad del ábside que aloja el altar mayor es la forma de rotonda que ya se mencionó.

Es de las pocas iglesias que conservan un atrio arbolado y por su cercanía con la tradicional plaza de Garibaldi, la misa dominical de medio día es acompañada de mariachi.

6. Iglesia del Inmaculado Corazón de María (Héroes 132).
Representa la segunda llegada al pretorio de Pilatos.

Esta es una de las iglesias de la época porfiriana cuya primera piedra fue colocada el 22 de mayo de 1887 por el presbítero Mateo Palazuelos; su autor fue el ingeniero Ismael Rego, quien la concluyó en estilo neogótico en 1902.

Originalmente planeada de tres naves, al final sólo se le construyó una, por lo que quedó muy desproporcionada; además, al hacerse las columnas de piedra y los arcos de hierro, no tuvo la suficiente consistencia para resistir el sismo de 1957, que ocasionó la separación del muro sur de la bóveda.

Desgraciadamente, este daño no fue reparado y el terremoto de 1985 causó el derrumbe parcial, por lo que el INBA, la SEDUE y el INAH determinaron demoler el cuerpo del templo para construir uno nuevo, respetando la antigua fachada y las dos torres, que no habían sufrido daños mayores.


7. Iglesia de los Ángeles (Lerdo 168).
Representa la llegada al Monte Calvario con la cruz a cuestas.

La actual edificación se atribuye a Manuel Tolsá y data de 1808. Se cuenta que durante una de las múltiples inundaciones de la ciudad, en 1580, el indígena Tzayoque rescató un óleo de la Virgen María y le construyó un humilde templo con pared de adobe, y esta imagen muy maltratada fue repintada en el muro en el que permanece intacta desde el siglo XVI.

El recinto, en estilo neoclásico, cuenta con una magnífica cúpula cuya linternilla semeja una corona, y en la portada principal está rematada por un maravilloso relieve de la mencionada Virgen, cuya celebración es el 2 de agosto, y a decir de Ignacio Manuel Altamirano en su libro Paisajes y leyendas era una de las más concurridas.

Regresar