Reserva de Derechos
04-2013-030514223300-203

Ciudad de México Año III Número XXXV Septiembre 2015

 

Editorial

En septiembre los mexicanos nos volvemos chauvinistas y sacamos el mexicano manipulado que llevamos dentro, asumiendo que celebramos “el orgullo de ser mexicanos”, como nos lo repiten hasta el cansancio los medios de comunicación. Esto, con la firme intención de dominar al pueblo, junto con la clase política en el poder, y vaya que lo logran. Pero nuestra señora patrona, la Lamia, nos ordena desobedecer los designios políticos y no celebrar en absoluto el “Día de la Independencia”. Y ya en una pequeña desobediencia civil desde nuestra trinchera cultural, omitiremos a partir de ya, esta conmemoración.

Comencemos entonces con la celebración cultural de este 2015: el centenario del nacimiento de uno de los mejores cómicos mexicanos: Germán Valdés, Tin Tan, el pachuco mexicano. No sólo porque la comedia se nos da muy bien a los mexicanos, sino porque Tin Tan vino con la contracultura del pachuco y la integró a la perfección a la cultura popular del mexicano, y se volvió el cómico del barrio. Y aunque es mucha la discusión de quién fue el mejor cómico mexicano de la época de oro, Tin Tan se ha vuelto un símbolo de la cultura popular, siendo también el símbolo snobista de la sociedad que busca una identidad. Y en este sentido, la celebración se vuelve en una obligación de quienes nos dedicamos a la cultura.

Y es importante recordar sucesos que de verdad marcan la vida del mexicano contemporáneo. Por ello debemos recordar el sismo mas catastrófico que ha sucedido en la Ciudad de México a treinta años de que ocurrió. Un acontecimiento que queda inscrito en la memoria colectiva y que por supuesto ocasionó cambios físicos y en la forma de pensar de los habitantes, alimentando de nuevos estigmas la cultura chilanga. La crónica entonces no será de los edificios añejos que podemos disfrutar en la ciudad, sino de la grave pérdida patrimonial de esta urbe, y las pérdidas emocionales de miles de personas a las que les ha costado mucho trabajo reponerse de este terremoto.
Y la mejor manera de aprovechar que septiembre es denominado “el mes de la patria”, es hacer reflexión acerca de la verdadera identidad nacional, de la forma de pensar y de ser de los mexicanos, y cómo esto repercute en nuestras condiciones de vida. Ese ingenio tan celebrado, pero también la parte negativa de un pueblo que le rinde culto a la derrota y la mediocridad, así como su propio conformismo.

Y seguiremos dándole la vuelta a la celebración oficial hablando del fin de la Segunda Guerra Mundial, un hecho que marcó a toda una generación y que a partir de ese momento se refiere a una larga y pesada época de post guerra.

A fin de cuentas, para el ciclo creativo de Ave Lamia, este es el penúltimo mes del año, y ya entramos de lleno a la celebración por una parte de nuestras posadas malditas y el correspondiente número para celebrarlas, así como el aniversario de la revista que tantos gratos momentos de lectura nos ha dejado. Pero mientras tanto, nos quedamos con una edición de septiembre que nos brinda un bufet de ideas que nos ofrecen nuestros colaboradores.

Stregheria Leland

Regresar