Reserva de Derechos
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Ciudad de México Año III Número XXXVI Octubre 2015

 

12:59 pm
Mario Bravo

Ya es mediodía y junto a los niños que regresan del colegio, esperaba que también llegara tu voz tímida y esa media sonrisa que no tardará mucho en vestirse con el ropaje de las carcajadas (ya sabes, soy un profesional en eso de hacerte reír en los días grises). Pues nada, el viento que entra por la ventana abre mis libros, roza las páginas, seca con vientos lejanos la pijama que recién he colgado en el tendedero, anida en mis manos vacías, informa con precisión (digna de resaltarse) el menú de la comida que la vecina prepara desde su cocina, despeina un poco al "Che" que insiste en mirarme desde esa gris foto... y creo, el viento también trae consigo algunos presentes... tu voz adormeciendo el dolor desde la bocina del teléfono y mis medias mentiras de las que a continuación te hago partícipe:
"Hola mujer, ¿por qué tardaste tanto en llamar...?"

"Sí, ya desayuné...y sí, también he tomado mis medicamentos..." "Estaba entre dormido y despierto pero sí escuché esa noticia en la radio... ¡y bien...he escrito dos cuartillas!, no es mucho pero es algo..." "Tuve un poco de frío por la mañana, pero después pasó... No, la ponencia aún sigue en la mente, no en hojas... Tampoco, no he leído para la clase de mañana..." "¡Que se espere, dile que hay otro teléfono al cruzar la calle!" "Sí, mañana comemos juntos...Sí, ya lo sé, pagué la vez anterior, pero eso no importa, igual te invito....Sí, dos litros de agua al día tal como recomendó la doctora..." "La mujer del clima dijo que lloverá por la tarde, no salgas sin chamarra ni sombrilla" "Sabes que miro tanto a la mujer como al pronóstico del tiempo, bueno…a veces le brindo más atención a ella que al clima…”

"[...] Espera, que alguien toca a la puerta...Perdón, era el cartero, traía el estado de cuenta del banco... ¡No, que no, no era el cartero de Neruda...!” "¿Quieres que veamos 'Ladrón de bicicletas' después de tu clase de tango? De acuerdo, paso por ti...” “¿Que qué estoy escribiendo? Nada...nada importante..."
"Bueno, mujer... ¿y me puedes decir por qué tardaste tanto en llamar...?"

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