Reserva de Derechos
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Ciudad de México Año VI Número LXIX Julio 2018

 

Editorial

Para cuando el lector tenga ante sus ojos nuestra revista de julio, el panorama político de México o habrá cambiado, o se habrá confirmado que nuestro país está condenado a no cambiar nunca. En una situación, o en la otra, sabemos que en una democracia alguien gana y alguien pierde, y el que ganó y no había ganado nunca, merece la oportunidad de gobernar, y el que ganó y su partido ya había gobernado, pues tendremos que soportarlo en bien del juego limpio. Si es que hubo éste, por supuesto, porque si otra vez hubo trucos y trampas “haiga sido como haiga sido”, nada podrá estar bien, así las oligarquías del poder y del dinero estén jubilosas de destruirnos otro sexenio más.

Ave Lamia tiene puesto un ojo en el transcurrir del presente, y otro en lo que fue el pasado. Y éste sigue significando mucho para nuestra actualidad, por más que una gran cantidad de personas se empeñe en el olvido, para que así nadie se percate de la realidad actual. Porque ésta también se compone de lo que fue el pasado, el cual sigue influyéndonos, siempre y cuando entendamos que, si bien lo que sucedió ya no puede volver a suceder, al menos no de la misma manera, siempre hay una lección, o un ejemplo, que asumir. No hay por qué ser arrogante, vale la pena escuchar lo que el pasado nos dice.

Y si bien ya nunca habrá Edad de Oro, que ya tuvo su momento, si lo queremos es posible que nos la pasemos de la mejor manera. Y para esto nada como la cultura, que, sobre todo cuando no tiene que ver con la oficial, resulta el más grande regalo que la vida puede darnos como obsequio. Sea que pintemos, compongamos música, o escribamos cuentos y poemas, la cultura es un hecho personal que día a día nos convierte en mejores personas. No importa si no tenemos becas ni premios, la tarea de crear arte nos hace semejantes a los dioses, quienes en su lejana bienaventuranza están celosos de los verdaderos artistas y los condenan a veces a éstos a no recibir nada a cambio de su trabajo. Pero, ¿acaso hay que preocuparse por eso? Por supuesto que no. Adelante, Ave Lamia, sigue contándonos en imágenes y en palabras lo que el mundo es y ha sido.

Loki Petersen

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