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Ciudad de México Año VII Número LXXV Enero 2019

 

Fernando del Paso
(1935 - 2018)

José Luis Barrera

Ahí, en el Paraninfo “Jorge Álvarez de Castillo” de la Universidad de Guadalajara, en donde fue nombrado Doctor Honoris Causa cinco años atrás, ahora reposaban los restos de un escritor muy dedicado a su oficio que decidió pasar sus últimos años justamente en esta ciudad. Era el último adiós al hijo adoptivo de la “Perla Tapatía”. El pasado 14 de noviembre de 2018 nos dieron la noticia de que este personaje central de la literatura mexicana había fallecido.
Mucho se ha hablado de su novela Noticias del Imperio, la cual le llevó diez años escribirla, gracias al apoyo de la Beca Guggenheim, y que forma parte de una trilogía en la que median 21 años entre ellas. Esto sin contar los ocho años que le llevó la creación de José Trigo, la primera de ellas, publicada en 1966. De ahí siguió Palinuro de México en 1977, y la ya mencionada en primera instancia publicada en 1987.

Estas tres obras fueron antecedidas por su primer libro Sonetos de lo diario (1958) cuando tenía 23 años de edad. Y cabe resaltar que incursionó en el género de la novela policiaca en 1995 con Linda 67: Historia de un crimen, además de publicar Cuentos dispersos en 1999, y ensayos como El coloquio de invierno, escrito al alimón con Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez en 1992, además de Memoria y Olvido: Vida de Juan José Arreola en 1988. Para hacer mayor referencia de su variada labor, cabe la pena mencionar las obras de teatro que escribió: La loca de Miramar en 1988, Palinuro en la escalera en 1992 y La muerte se va a Granada en 1998.

Pero su vena artística no queda ahí, ya que también se dedicaba a la pintura y su obra se ha expuesto en numerosas muestras. Sobre esta faceta creadora, el propio del Paso declaraba que: “dibujar es una venganza de mi mano izquierda al acto de escribir”.

Y volviendo a la trilogía ya antes mencionada y que le dio la mayor fama como creador, comenzamos con José Trigo, que del Paso había comenzado a escribir en 1958 gracias a una invitación de Arreola para participar en el Centro Mexicano de Escritores, y fue publicada ocho años después bajo el sello editorial Siglo XXI Editores, inaugurando la serie La creación literaria de esta misma empresa, y justo en el año de publicación se hizo acreedora al Premio Xavier Villaurrutia. Cabe mencionar que esta obra está incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XXI del periódico El mundo, de España. En esta se narra la historia de un hombre (el narrador principal) que va a los campamentos ferrocarrileros de Nonoalco - Tlatelolco en busca de un personaje de nombre José Trigo, en donde la búsqueda es el hilo conductor mediante el cual el autor se permite ir insertando historias relacionadas con la “Guerra de los cristeros”, “la huelga ferrocarrilera de 1959”, e incluso algunos elementos relacionados con la Revolución mexicana, narradas por personajes centrales como lo son: Buenaventura, don Pedro (el carpintero), Bernabé, Anselmo y Guadalupe (estos últimos tres, ferrocarrileros). Esa parte histórica de la novela es la que le llevó al autor una investigación de casi ocho años. La novela está compuesta por 18 capítulos más un apartado titulado “El Puente” (refiriéndose al de Nonoalco - Tlatelolco). Está dividida en dos partes: la primera se llama “El Oeste” y la segunda “El Este”, las cuales representan el tránsito que realiza el lector de un lado del campamento ferrocarrilero al otro. El propio Fernando del Paso incluyó en la cuarta de forros un fragmento de la Guía Roji para que el lector se oriente mejor espacialmente dentro de la novela (además de que muchas de esas calles ya no existen actualmente, al haberse construido la Unidad Tlatelolco).

Este libro tiene un estrecho vínculo con la narrativa del llamado “Boom latinoamericano”, por expresar las ambiciones de lo que se ha denominado como novela total, al haberse escrito, y posteriormente publicado, durante el período de producción y publicación de narrativas experimentales como lo fueron La muerte de Artemio Cruz (1962) de Carlos Fuentes, Oficio de tinieblas (1962) de Rosario Castellanos, Rayuela (1963) de Julio Cortázar, Los recuerdos del porvenir (1963) de Elena Garro, Cien años de soledad (1967) de Gabriel García Márquez, Tres tristes tigres (1965) de Guillermo Cabrera Infante, y Paradiso (1966) de Lezama Lima, por mencionar algunos.

Sin embargo, las primeras críticas no fueron favorables en su mayoría. Los factores que contribuyeron a este hecho se debieron tanto al reto de lectura que proponía esta novela para los críticos, como por la arrogancia que el joven escritor mostraba respecto a su trabajo. A su vez, el autor no pertenecía al grupo hegemónico cultural conocido como la “Mafia”, integrado por Octavio Paz, Carlos Fuentes, Fernando Benítez y Emmanuel Carballo, por mencionar a algunos, según relata el escritor mexicano José Agustín en su obra Tragicomedia mexicana 1 (2013). No obstante, la novela ya tenía apologistas antes de ser publicada (Juan Rulfo, García Ascot y Álvaro Mutis, entre otros), pues algunos fragmentos previos de la novela fueron publicados en revistas culturales.

La segunda de esta serie es Palinuro de México, publicada once años después, y amén de ser galardonada en Venezuela con el “Premio Rómulo Gallegos”. Para del Paso, de las novelas que escribió fue su preferida. La obra carece de un argumento o de una trama propiamente dicha. A grandes rasgos, relata la historia y las andanzas de Palinuro, estudiante de medicina que vive en una pensión de la Plaza de Santo Domingo con su prima Estefanía, con la que mantiene una relación amorosa. El protagonista es parcialmente autobiográfico, ya que del Paso también fue en su juventud un estudiante de medicina, pero abandonó la carrera cuando se dio cuenta de que no soportaba ver los cuerpos muertos y el olor de la sangre. En palabras del autor, Palinuro es "el personaje que fui y quise ser y el que los demás creían que era y también el que nunca pude ser aunque quise serlo". El tono de la novela es lúdico, rabelesiano, abunda en juegos de palabras, aliteraciones, retruécanos, imágenes surrealistas y referencias de todo tipo, desde la historia hasta la literatura y el cine.

Noticias del imperio cierra la trilogía y ya mencionamos que tardó diez años en la creación, dos de ellos en una profusa investigación histórica. La novela está escrita en dos secuencias, la primera es un monólogo de la Emperatriz Carlota -que se encuentra encerrada en el Castillo de Bouchout en Bélgica, sesenta años después de la muerte de Maximiliano, fusilado en el Cerro de las Campanas, Querétaro, el 19 de junio de 1867, pues cayó en la locura tras su muerte-. En este monólogo Carlota explica la historia de su amor por Maximiliano, además de los momentos del Segundo Imperio Mexicano y de la realeza europea. Según del Paso, eligió darle fuerza al relato de Carlota en primera persona debido a que consideró que era una mujer fuerte y tomaba decisiones. Del Paso leyó dos obras existentes sobre la temática que consideró insuficientes, Juárez y Maximiliano (1925) de Franz Werfel y Corona de sombra (1973) de Rodolfo Usigli.

Dijo del Paso: “Maximiliano era un escapista, cuando podía se iba a Cuernavaca a cazar mariposas y lagartijas o iba con su amante que dicen tenía ahí, Concepción Sedano. Carlota se quedaba gobernando y cuando ella estaba como regente las cosas se hacían, las legislaciones se aprobaban”.

Paralelamente, del Paso recurre a diversos géneros y técnicas para dar voz a las diferentes partes participantes del conflicto, entre ellos epístolas entre miembros de la realeza, crónicas históricas, que tienen como escenarios el Castillo de Miramar, México, Francia, Alemania, Viena entre otros lugares, y personajes como Charles Ferdinand Latrille, François Achille Bazaine, Élie-Frédéric Forey, Miguel Miramón, Tomás Mejía, Benito Juárez, Porfirio Díaz, Mariano Escobedo, Gaspar Sánchez Ochoa, Francisco José, Napoleón III, entre otros participantes históricos del conflicto.
Ambas secuencias se van turnando, cambiando el nombre del capítulo de la secuencia narrativa, mientras que todos los monólogos de Carlota siempre van nombrados como Castillo de Bouchout 1927. En una entrevista a Radio Universidad de Guadalajara, comentó que le conmovió leer la traducción de su novela al francés, ya que los monólogos de Carlota estaban por primera vez en la lengua natal de la emperatriz.

La novela tuvo una buena recepción, con mayor énfasis en el extranjero, que generó un éxito "casi instantáneo". En diez años la obra tuvo que ser reimpresa en veinte ocasiones, y en 2012 fue publicada dentro de la colección "Letras Mexicanas" por el Fondo de Cultura Económica. Fue publicada en España y Argentina y traducida al francés, italiano y alemán. Seymour Menton la elogió en su obra La nueva novela histórica de América Latina, 1979-1992 (1993).
Fernando del Paso residió en Londres de 1970 a 1985 en donde fungió como locutor de la BBC, para luego pasar dos años en Paris como agregado cultural de la Embajada de México en Francia y tres años más como cónsul. Durante su estancia en la capital francesa también se desempeña como guionista y productor de programas para Radio France Internationale.

A su regreso a México decide radicar en Guadalajara, Jalisco, y es acogido de buena manera, dándosele el cargo de director de la Biblioteca Iberoamericana “Octavio Paz” de la Universidad de Guadalajara, y ya una vez dejado el puesto recibe el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1991; además recibe un homenaje en la Feria Nacional del Libro de Guadalajara, la más importante de Hispanoamérica, que le otorga su máximo galardón literario en 2007. Además del ya mencionado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Guadalajara en 2013.

En 2015 recibe el Premio Cervantes otorgado por el Ministerio de Cultura de España, y el 21 de abril de 2016 deposita en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado que permanecerá guardado hasta el 21 de abril de 2116.

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