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Ciudad de México Año VII Número LXXXII Agosto 2019

 

El festival de Woodstock
Una reminiscencia a 50 años

José Luis Barrera

Fue una idea de veinteañeros que querían recaudar fondos para crear un estudio de grabación en Woodstock, New York, en donde producir discos de grandes artistas como: Bob Dylan, The Band o Van Morrison. Tres de estos impulsores fueron Michael Lang, Artie Kornfeld y Joel Rosenman, que aunque no lograron recaudar lo que querían, incluso se refiere que tuvieron pérdidas (tardaron una década en recuperar el dinero que debían, pues se gastaron 3.1 millones de dólares y se ingresaron sólo 1.8), sí consiguieron el concierto masivo más memorable de todos los tiempos, que además se convirtió en el momento cumbre del movimiento hippie, que estaba revolucionando a la sociedad en aquellos fragorosos e intensos años sesentas. Y muchos de los que no asistimos, ya sea porque la edad o la distancia no nos lo permitieron, añoramos haber sido parte de aquel concierto que seguirá siendo referente y es legendario por haber sido crisol y escaparate de la rebeldía juvenil de aquellos años que seguirá recordada por sus principios y por los ideales que enarbolaron.

Los hippies (como los denominaba la gente, ya que ellos no se nombraban de esta manera), estaban contra la guerra de Vietnam, es por eso que Jimi Hendrix tocó el himno estadounidense sólo con una guitarra eléctrica como signo de protesta ante los comportamientos bélicos del gobierno. Sus ideales eran el pacifismo, el amor libre, la vida en comunas, el ecologismo y el amor por la música y las artes. Después de llamar la atención masivamente durante el Verano del Amor de 1967, se llegó a creer que tras Woodstock acabaron desapareciendo, siendo más bien que tendieron a evitar publicitarse ya que la industria comenzó a comercializar su imagen, y aún siguen existiendo en numerosos países, evolucionando algunas comunas hippies a ecoaldeas.

El Festival de música y arte de Woodstock (en inglés, Woodstock Music & Art Fair), o Festival de Woodstock, fue realizado desde el viernes 15 y hasta la madrugada del lunes 18 de agosto de 1969. En realidad el festival fue realizado en una granja de 240 hectáreas en Bethel, Sullivan County, estado de Nueva York; aunque estaba programado para que tuviese lugar en el pueblo de Woodstock, en el condado de Ulster. Sin embargo, los pobladores se opusieron, y fue el escritor Elliot Tiber quien ayudó a negociar a los organizadores con el granjero Max Yasgur, para acoger al concierto en los terrenos de esa familia, 64 km al suroeste de Woodstock. El acuerdo se cerró en 75.000 dólares.

Gracias al documental Woodstock: 3 days of peace & music dirigido por Michael Wadleigh, editado y montado entre otros por Martin Scorsese, estrenado en 1970, ganador de un premio Óscar; así como en la banda sonora Woodstock: Music from the Original Soundtrack and More, las generaciones siguientes podemos darnos una idea de lo que implicó este festival.

Es sabido que hubo mucha desorganización ya que los organizadores esperaban que asistieran 60,000 espectadores cuando en realidad se dice que acudieron 500,000 entre los que pagaron boleto y los que se “colaron”. Incluso se estima que cerca de 250,000 no pudieron llegar por diversas circunstancias. O sea que pudieron haber sido 750,000 asistentes. Una gran convocatoria sin lugar a dudas. La entrada costó 7 dólares para los tres lluviosos días que convirtieron el campo en un barrizal.

El festival empezó con una hora de retraso porque fue difícil encontrar a algunos de los artistas en condiciones para salir al escenario. Tim Hardin estaba demasiado indispuesto para tocar y su repertorio se limitó a dos temas (regresó al escenario de 21:20 a 21:45 hrs., y después murió de una sobredosis de heroína). Por lo tanto fue Richie Havens quien abrió las actuaciones del primer día a las 17:07 hrs. y tuvo que alargar su repertorio porque los siguientes en tocar no estaban listos. Su última canción, Freedom/Motherless Child, se convirtió en un himno mundial.

Ravi Shankar, fue el antepenúltimo artista del día, interpretando tres piezas mientras llovía. Y cerró el día (aunque en realidad era la madrugada del sábado) Joan Baez, quien tenía un embarazo de seis meses en ese momento.

Fue el sábado a de 17:15 a 18:00 hrs. que actuó Santana, iniciando con Waiting y terminando su actuación con Fried Neckbones, interpretando un total de ocho canciones. Y ya en la madrugada del domingo (de 1:30 a 2:15 hrs.) estaban en escena Creedence Clearwater Revival, que presentaron once temas de su repertorio, entre las que no podía faltar Proud Mary. Acto seguido (de 2:30 a 3:15 hrs.), se presentó Janis Joplin with The Kozmic Blues Band, con diez canciones, abriendo con Raise Your Hand y concluyendo con Ball 'n' Chain. Ya casi para cerrar la jornada se paró en el escenario el grupo The Who, de 5:00 a 6:30 hrs. comenzando con Heaven and Hell y finalizó su participación de veintitrés canciones con Naked Eye. Las actuaciones del sábado comenzaron a las 13:20 hrs., y se culminó a las 8:30 hrs. del domingo con el tema House At Pooneil Corners de Jefferson Airplane, que interpretó un total de trece temas siendo el último del día.

El último día del evento comenzó con Joe Cocker (de 15:30 a 16:10 hrs.) y sorprendió a todos con un extraordinario cover de With a Little Help from My Friends de The Beatles, que también se convirtió en un himno de la época y logrando un tema con personalidad propia que nunca estuvo a la sombra del tema original. Después de esta actuación, el evento se suspendió por varias horas debido a una fuerte tormenta que convirtió la sede en un lodazal. La actividad se reinició a las 20:00 hrs. con una pequeña participación de cuatro temas de Country Joe and the Fish. Johnny Winter, acompañado por su hermano Edgar Winter en dos de sus nueve canciones, estuvo en el escenario de las doce a la una de la mañana del lunes. Y por último, ya por la mañana del lunes (de 8:30 a 10:00 hrs.) cerró este gran evento Jimi Hendrix, quien fue presentado como Jimi Hendrix Experience y que luego el propio artista corrigió como Gypsy Sun and Rainbows. . La interpretación de The star spangled banner fue descrita por un crítico de rock del New York Post como "el gran momento de los años 60". Sin embargo, fue presenciado por una pequeña parte del público que había asistido al festival ya que la mayoría ya se habían marchado (eran las 9 de la mañana de un lunes). Éste fue el concierto más largo que ofreció Hendrix en toda su vida e insistió en tocar en último lugar.

Cabe mencionar que hubo varios artistas que rechazaron la invitación al evento por diversas circunstancias:
Bob Dylan, a pesar de ser el más esperado, nunca negoció en serio. En su lugar, firmó a mediados de julio para tocar en Festival de la Isla de Wight, el 31 de agosto. Dylan vivía en el mismo pueblo de Woodstock y estaba enfadado por el acoso de gran número de hippies durante el retiro de varios años tras su accidente de moto. Para un aniversario actuó en Woodstock 94, presentado con la famosa frase: “Hemos esperado 25 años para oír esto. Señoras y señores, ¡el Sr. Bob Dylan!” (“We waited 25 years to hear this. Ladies and gentlemen, Mr. Bob Dylan!").
The Beatles rechazaron tocar en Woodstock, por dos motivos. El primero es que los organizadores se pusieron en contacto con John Lennon para discutir sobre un posible directo del grupo en Woodstock, pero éste dijo que no tocarían a menos que también tocasen los Plastic Ono Band, que fueron rechazados. Otro posible motivo es que su entrada a EE.UU. desde Canadá fue bloqueada por el presidente Richard Nixon debido al previo arresto de Lennon por posesión de cannabis y sus protestas contra la guerra de Vietnam. En cualquier caso, The Beatles estaban a punto de disolverse; hacía tres años que no hacían un concierto en directo (desde agosto del 1966), sin contar el famoso concierto en la azotea de los Estudios Apple, en enero de 1969.

The Doors estaban considerados en la lista de invitados, y en un momento aceptaron al instante en que se les invitó haciéndoles saber que era un festival de rock en Nueva York. Ray Manzarek, el tecladista, aceptó, ya que Nueva York era uno de los mejores mercados de la agrupación, pensando que el festival iba a ser en Central Park, pero la banda luego rechazó la invitación cuando se les hizo saber que iba a ser en una granja cerca de Woodstock, ya que pensaban que sólo sería un “Monterey Pop Festival” de “segunda clase". Aparte de esto, Jim Morrison estaba con el proceso judicial, por el incidente del concierto en Miami, el primero de marzo de 1969, motivo que también lo imposibilitaba para presentarse.
Los Led Zeppelin fueron invitados. Según su manager Peter Grant: "Se nos pidió participar en Woodstock y Atlantic tenían mucho interés, también nuestro promotor en EE.UU., Frank Barsalona. Les dije que no porque en Woodstock tendríamos que ser otra banda en la lista". En cambio, el grupo continuó con su gira de verano, tocando ese fin de semana al sur en la fiesta en el Asbury Park Convention Hall en Nueva Jersey. Sólo se tomaron un descanso para asistir a un show de Elvis Presley en el Hotel Internacional de Las Vegas, el 12 de agosto.

King Crimson tampoco aceptó la invitación que le hizo Jimi Hendrix porque el grupo era nuevo y tenían compromisos en el Reino Unido que hicieron difícil su llegada al festival de Woodstock.

Los ingleses The Jeff Beck Group, formación en la que estaban Rod Stewart y Ronnie Wood, iban a participar pero se separaron antes del festival.

Iron Butterfly (una banda de rock duro estadounidense que el año anterior publicó su disco Heavy) se quedaron sin helicóptero y no pudieron llegar. Las malas lenguas hablaban de que los componentes se habían peleado en el aeropuerto.

Sin importar las grandes ausencias, valieron más las presencias que se dieron cita en el festival que irrumpió en la historia de manera absoluta, y no queda duda alguna de la importancia que tuvo en una década tan convulsa. Y si bien es cierto que hay datos que se han publicado para agraviar al festival; como aquello de que ocho mujeres sufrieron abortos involuntarios y hubo varios nacimientos, o que se vivieron intensas noches de sexo y drogas, destacando el consumo de LSD y marihuana: o que el ejército estadounidense tuvo que enviar médicos y comida vía aérea por una crisis sanitaria en el lugar, lo cierto es que hubo momentos tan memorables que cualquier comentario que se quiera hacer en contra quedará rápidamente devorado por el recuerdo de tan legendario encuentro de los artistas de la época con la juventud revolucionaria de los años sesentas que encontraban en ellos la música provocadora que representaba a la perfección sus protestas y sus ideales.
Cincuenta años han pasado y sigue dando de que hablar.

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