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Ciudad de México Año VII Número LXXXIII Septiembre 2019

 

Marco Antonio Campos “Viruta”
(1919 - 1996)

José Luis Barrera

Aunque la figura del “patiño” es muy recurrente entre los cómicos, con frecuencia llega a haber un rompimiento porque este singular personaje siente celos profesionales. Cabe decir que muchos de ellos, siendo grandes artistas, se ven opacados por la fuerte personalidad cómica de su compañero y esto les lleva a sentirse incomprendidos. Y el caso de Marco Antonio Campos Contreras, mejor conocido como “Viruta” no fue la excepción, pese a que durante muchos años conservó con Gaspar Henaine Pérez “Capulina” una estrecha relación amistosa.

Marco Antonio Campos era Actor, comediante, cantante, músico, guionista y locutor. Fue su abuela materna, Mercedes Álvarez, quien de principió estimuló su dotes artísticas, al darle sus primeras lecciones de piano, y ya después la afición hizo su aparición de tal forma que se dedicó de lleno a su profesión.

Aunque todos lo recordarán por ser la pareja cómica de “Capulina”, él comenzó su carrera formando parte de algunos tríos como: El póker de la armonía, Trío Latino, Los Romanceros, Viruta y Chamula (con éste tuvo conflictos por el alcoholismo de José Domínguez Flores “Chamula”).

Fue así que en 1951 Gaspar Henaine, -quien a su vez había tenido problemas con sus compañeros de trío, los Trincas, quienes lo abandonaron en Nueva York-, buscó a Campos para proponerle que participaran juntos en el programa “Cómicos y canciones”, lo cual de inicio fue rechazado por “Viruta”, ya que se había cansado de ser “patiño” de “Chamula”. Sin embargo Henaine fue obstinado y siguió insistiendo hasta que Marco Antonio Campos aceptó.

El dueto cómico tuvo gran aceptación y comenzaron en un programa radiofónico llamado “Capulina y don Viruta”. Gracias al éxito del mismo, llegaron a la televisión, donde con el tiempo se les fue conociendo como “Viruta y Capulina”, y después se integraron en rol estelar al programa “Cómicos y canciones” (nombre que llevó una de sus películas en 1960).

El programa fue un éxito y esta gran aceptación del público les permitió llegar al cine, en donde filmaron sus dos primeras películas en 1957: Se los chupo la bruja, y La sombra del otro.

Desde ese momento la industria fílmica mexicana tuvo a sus dos estrellas taquilleras que filmaron una veintena de películas, quienes apoyados por guiones de un tercer mosquetero detrás de cámaras les proveía de argumentos: Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, quien tenía una gran afición por las películas de “El gordo y el flaco”, encontrando en “Viruta y Capulina” su gordo y su flaco.

Películas como Muertos de miedo (1958), Dos criados malcriados (1960), Cómicos y canciones (1960), Limosneros con garrote (1961), Un par .. a todo dar (1961), Qué perra vida (1962), Barridos y regados (1963), Dos meseros majaderos (1966), La batalla de los pasteles (1966) y Dos pintores pintorescos (1967), son algunas de las películas que filmaron para hacer reír a un público ávido de comedia y que siempre estuvo al tanto de las cintas que de estos cómicos se estrenaban.

Y si bien es cierto que la vis cómica de Capulina era la que dominaba la escena, cabe decir que Viruta no desmerecía, ya que era en realidad un “patiño” con mucha gracia y talento. Sin embargo el tiempo fue minando la relación amistosa que mantenían y se comenzó a volver áspera. Marco Antonio Campos ya con frecuencia se negaba a realizar varias de las ideas que proponía Gaspar Henaine (esto dicho en entrevista por la esposa de este último, María Elena Frías).

Lo que terminó por desencadenar sus diferencias fue durante un evento a benefició de los niños desvalidos, que se llevó al cabo en el Teatro Lírico. Antonio Espino «Clavillazo», entregó una donación de diez mil pesos, y cuando Henaine iba a entregar su donación, Campos lo sentó y se levantó, diciendo: “pues nosotros, creo que con que nos vean en la televisión están ayudados”, pero Henaine dijo: “¡qué buen chiste se echó mi compadrito!”, y también ellos dieron diez mil pesos, ante la ira de Campos, quien se retiró con evidente molestia del lugar.

Cuando “Capulina” bajó del escenario fue a buscarlo al camerino y después de una fuerte discusión, lograron solucionar sus diferencias y “Viruta” se ofreció para ser su representante. Y al día siguiente se verían en casa de Marco para dejar la oferta por escrito, pero Henaine no sabía que “Viruta” sólo se burlaría de él.

Marco Antonio lo hizo esperar dos horas, alegando que aún estaba dormido y atendió a su amigo después de ponerse a desayunar. Cuando por fin llegó a donde “Capulina” lo esperaba, le dijo: “¿Tú crees, compadre, que soy tan tonto de firmarte como representante?”

Después de este incidente, los cómicos hicieron un par de películas en 1966: Un par de robachicos y Dos pintores pintorescos. Y aunque dicen los que los conocieron que su profesionalismo era tanto que actuaron como si nada hubiera pasado, lo cierto es que fuera del plató no se dirigieron la palabra. Estas dos películas marcaron los últimos momentos en que se vieron.

Luego de la separación, Capulina continuó con una ascendente carrera cinematográfica, en tanto que Viruta intentó continuar con su carrera en solitario haciendo papeles secundarios en películas como Tráiganlos vivos o muertos, Pistoleros bajo el sol, Debieron ahorcarlos antes, El hijo de los pobres y El agente viajero, e incluso en La niña de la mochila azul (la última película que filmó), pero todos sus personajes pasaron sin mayor éxito. Condujo también un programa infantil semanal que llevaba por nombre Cine Safaria en el canal dos de televisión, donde se transmitían algunas de sus películas, el cual salió del aire por la baja audiencia. Esto por supuesto lo fue amargando más
Se cuenta que Henaine intentó de muchas formas reconciliarse con Campos, incluso ofreciéndole roles en sus películas, a lo que este último se negó de manera contundente. Raúl Velasco los quiso reunir en el programa Siempre en domingo para hacerles un homenaje, mismo que Campos rechazó, indicando que no quería volver a ver ni a hablarle a Henaine, ni aunque le ofrecieran todo el dinero del mundo y el trofeo que les iban a dar.

Se cuenta que Gaspar Henaine junto con su esposa María Elena Frías, acudieron al funeral de la esposa de Marco Antonio Campos; sin embargo, al llegar a la funeraria, Henaine prefirió esperar en el estacionamiento, mientras su esposa ingresaba al velatorio, pero a ella Campos le dijo que no eran bienvenidos, por lo que optó por retirarse. Por supuesto que nunca volvieron a verse y Capulina tampoco asistió a los funerales de Viruta, ya que este último había dicho que si iba a su funeral su antiguo compañero y compadre, lo sacaran a patadas.

Marco Antonio Campos murió sólo y encerrado en su casa, después de sufrir un infarto al corazón. Dicen que trató de levantarse pero el dolor lo tiró al suelo. Tampoco podía sentir sus piernas, así que se arrastró por el piso y las escaleras hasta llegar al teléfono de la sala de su casa. Sin aliento y poco antes de perder el sentido logró comunicarse con la telefonista del 060, donde pidió que se le rescatara, hasta que llegaron los servicios de la ambulancia a llevarlo al hospital.

Días después Viruta fue sometido a una cirugía a corazón abierto pero durante la intervención, cuando le aplicaron la anestesia falleció. Esto fue el 19 de febrero de 1996 a la edad de 76 años, víctima de un aneurisma en el corazón. Debido a infartos anteriores solo le quedaba la mitad de su corazón.

Recuerdo que en alguna ocasión, que no puedo mencionar ya que no encuentro la referencia por ningún lado, en un teatro el público le rindió una fuerte ovación a Marco Antonio Campos, presente en el evento, demostrándole el cariño con el que se le recuerda. Sin embargo, esto no le sirvió para sanar la amargura que guardara quien ya desde antes de hacer pareja con Capulina, renegaba de la labor del “Patiño”.

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