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Ciudad de México Año VIII Número LXXXVII Enero 2020

 

Editorial

Iniciamos año, e iniciamos década. Estamos ya en unos nuevos años veinte. Los de hace un siglo, los de la era del jazz, fueron maravillosos, de los más fructíferos de la historia, aunque concluyeron en 1929 con la pesadilla de la depresión, el famoso crack financiero propiciado por inversionistas ambiciosos, que querían tener más de lo que ya tenían. Y ahora no sabremos si habrá maravillas en los nuevos veintes, pero parece indudable que continuarán más que nunca los inversionistas con sus pretensiones de dominio y poder. No hubo nada maravilloso ni en los años cero ni diez del siglo XXI, así que no cabe esperar algo mejor ahora.

Se dirá que los avances tecnológicos son la felicidad, y que gracias a ellos nunca hemos estado mejor que ahora, y por eso un candidato presidencial prometió que, si él ganaba, cada mexicano tendría una Tablet, de manera que ningún indigente se perdería los movimientos de la Bolsa de Nueva York.

No sabemos si esa Tablet nos sería vendida o regalada, porque ese candidato no ganó, pero al tratarse de un candidato neoliberal no cabe duda que hoy estaríamos, de hecho todo el país, endeudados con él. De modo que ningún indigente tiene manera de saber cómo van los negocios neoyorquinos, mismos que, como acabamos de mencionar, llevaron al crack, del que más tarde surgiría la Segunda Guerra Mundial.

Es ya 2020, y lo comenzamos en Ave Lamia celebrando en el centenario de su nacimiento a una figura emblemática de la cultura popular mexicana, a Chava Flores, cuyo ingenio nos hizo cantar de otra manera, es decir, cantar de asuntos nuestros, propios de las vecindades del entonces llamado Distrito Federal, sobre todo en sus famosos sábados, y también donde Pichicuás y Cupertino jugaban canicas, y donde los gorrones se aparecían en todas las fiestas para comerse de todo sin costo alguno. Y cerraremos el año recordando a un eminente filósofo y luchador social alemán, sin el cual Karl Marx no habría logrado realizar su magna obra: son los doscientos años del nacimiento de Friedrich Engels. Será buena oportunidad para sacar del olvido sus libros, que fueron muy leídos durante décadas.

Y a mitad del año recordaremos la Noche Triste, cuando los aztecas prácticamente ya habían derrotado a los invasores españoles echándolos fuera de Tenochtitlan. Muchos de los hispanos que huían se hundieron con el tesoro que llevaban, parte del cual fue hallado cuando unas obras de la Línea 2 del Metro en el siglo pasado, y que seguramente algún presidente se quedó con él, pues no se supo qué fue de todo lo encontrado. Ya nada se habla de esto, pero Ave Lamia, desde el 2012 en que fue fundada, tiene buena memoria.

Que sin ésta no sabríamos nada de lo que fuimos antes. También en este año 2020 recordaremos los cincuenta años del inicio de los setentas. 1970 fue año de futbol en México, y en el mundo fue el de la aparición a título póstumo del disco y la película “Let it be” de The Beatles, que ya habían desparecido. ¡Quédate con nosotros, lector, que nos la pasaremos bien!

Loki Petersen

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