Reserva de Derechos
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Ciudad de México Año VIII Número XCI Mayo 2020

 

Don Nacho Trelles
(1916 - 2020)
José Luis Barrera


Eran otros tiempos, a la selección mexicana le decían “los ratones verdes”; mote impuesto al equipo nacional por parte del periodista Manuel Seyde.

El equipo mexicano no soñaba con el tan ya mentado y casi nunca logrado quinto partido en un Mundial, sólo buscaba no ser goleado en la máxima justa del balompié. No había videos para estudiar al equipo, todo se hacía con una libreta y con la memoria.

En aquellos tiempos, después de 32 años, 12 derrotas y un empate en los mundiales de futbol (a partir del primero, en 1930), se lograba la primera victoria en esta competencia mundial de manos de don Ignacio Trelles Campos.

Era el 7 de junio de 1962, en el estadio el Sausalito de Viña del Mar. México enfrentaba a la poderosa Checoeslovaquia, que a la postre fuera subcampeona.

Todo parecía normal, el cuadro de Trelles recibía un gol a los quince segundos de iniciado el partido, pero con goles de Isidoro “Chololo” Díaz, Alfredo del Águila y Héctor Hernández, la selección se impuso por marcador de 3 a 1. En la portería se encontraba otro referente del futbol mexicano, Antonio “la Tota” Carbajal.

Sus inicios en el balompié fueron como jugador en el Necaxa, en 1934, en donde permaneció hasta 1943, obteniendo con este equipo 3 campeonatos de liga y uno de copa, hasta que desaparecieron al club, y al repartir a los futbolistas a Nacho Trelles le tocó irse a jugar con el América, en donde dice que en su debut hizo dos goles, uno de ellos muy bonito. Dos años después se fue al Monterrey, que recién ascendía a la primera división en 1945.

Después emigró a Chicago para enrolarse con los Vikings en 1948, obteniendo el segundo lugar en el primer torneo de la liga de soccer de los Estados Unidos. De ahí siguió a su último equipo como futbolista, el Atlante, al que llegó para retirarse, debido a una fuerte entrada del portero “el Pulques” León, que le fracturó la tibia y el peroné de la pierna derecha, que a decir del propio Nacho, fue sin querer.

Involuntariamente “el Pulques” nos entregó al mejor entrenador que ha tenido el futbol mexicano. Su carrera como director técnico inició en 1950 con el Zacatepec, al que dirigió desde la Segunda División y con el que ascendió al máximo circuito el 7 de mayo de 1951. Su debut en Primera División no pudo ser mejor, el 29 de julio de 1951 la victoria 8-0 de Zacatepec ante Veracruz, es el debut más goleador de cualquier franquicia en la Liga.

Conocedor a fondo del futbol y sus reglas, cuando su equipo se veía en problemas, pedía a sus jugadores tirarse al suelo para que entraran las asistencias, entraba o aventaba balones al campo para romper el ritmo del contrincante. Quizá la anécdota más famosa es el enfrentamiento que tuvo cuando en un juego fue expulsado, pero fiel a su costumbre, no abandonó el campo.

Se mantuvo en su área técnica y sacó de quicio al árbitro Arturo Yamasaki. El colegiado se acercó y lo invitó a salir de la cancha: “O se va usted o me voy yo”, a lo que don Nacho le respondió: “pues váyase usted, yo aquí estoy de lo más cómodo”, lo que motivó al juez central a dar por acabado el juego y se marchó a su vestidor.

En su natal Guadalajara practicó basquetbol, frontón y atletismo, pues siempre fue muy atlético, pero no sabía ni siquiera la existencia del futbol, hasta que a su llegada a la capital de la República, se asomó por la ventana del tren que iba llegando a la estación de Buenavista y vio un campo de futbol, y dice que desde entonces quedó prendado del deporte que le dio tantos éxitos, pero uno de los sueños que no logró materializar fue entrenar a las Chivas Rayadas del Guadalajara, por causas que él mismo no logró entender.

Don Nacho Trelles es el entrenador con más partidos de liga dirigidos en la historia de la Primera División de México, con 1083, y él junto con Víctor Manuel Vucetich son los únicos entrenadores que han coronado a cuatro diferentes clubes, rubro en el que ostenta siete títulos de liga en la era profesional: Marte (1953-54) y bicampeón con Zacatepec (1954-55 y 1957-58), Toluca (1966-67, y 1967-68) y Cruz Azul (1978-79, y 1979-80), además de dos de Liga de Campeones de la Concacaf (1968) y (1983), dos de Copa México, cuatro de Campeón de Campeones. Es así el director técnico con más títulos oficiales de clubes en la historia del futbol mexicano con quince.

Y ahora, que son otros tiempos, cuando el futbol mexicano no ha crecido lo que debería haber crecido por nuestra lamentable tradición de dirigentes corruptos y ventajosos, un entrenador de otra época sigue siendo el mejor en la historia. Falleció el pasado mes de abril, en medio de una pandemia que impidió que se le hiciera un homenaje como se debería. Sin duda, ante estas circunstancias, no importa cuándo, pero que se le hagan los honores a una gran leyenda del futbol mexicano.

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